Viernes contemporáneo
Por Armando Ortiz
Cuenta la leyenda que los españoles llegaron al Nuevo Mundo cambiando espejitos por oro, imponiendo criminales en puesto de privilegio entre las tribus de aborígenes. Pues algo así está pasando en el gobierno de Cuitlahuac García quien, a pesar de los doctorados o residencia académicas en el extranjero, no muestra ningún grado de inteligencia. Al momento el equipo de Morena que lo ayudó a llegar a la gubernatura está preocupado porque el electo se la pasa confiando en exduartistas y exfidelistas que le doran la píldora y le cambian espejitos por posiciones en su gobierno. Tal es el caso de Felipe Sosa Mora, quien fue secretario quien fuera Secretario de Gobernación en el Ayuntamiento de Boca del Río con Salvador Manzur en el 2011-2013. Este sujeto es un delincuente electoral quien, junto con Salvador Manzur, Anselo Estandia y Ranulfo Márquez, fueron denunciados por “probable responsabilidad en la comisión de delito electoral federal”. Estos sujetos pretendían obligar a los adultos mayores a que votaran por el PRI, pues finalmente el gobierno les daba una pensión y eso los hacía “empleados suyos”. El caso fue llamado “BocaGate” y fue suficiente para que Salvador Manzur saliera de la Secretaría de Finanzas y perdiera toda posibilidad de ser el sustituto de Javier Duarte. Pues Felipe Sosa Mora, delincuente electoral, aparece en la lista de los encargados en la entrega-recepción del Gobierno Estatal, nombrados por Cuitláhuac García Jiménez. No le extrañe que al rato lo ponga en algún puesto de responsabilidad, sin importarle que sea un delincuente electoral. ¿Dónde quedaron los días de honestidad de Cuitláhuac García?
Jorge Reyes “Mariposa” Peralta denuncia por enésima vez a Yunes Linares Denunciar, lo saben los abogados, es la cosa más fácil del mundo, también es la cosa más mediática que puede uno hacer para denostar a un sujeto. Usted puede ir a un ministerio público o a una fiscalía y denunciar a su vecino por robo, por atentar en contra de su vida o hasta por mirarlo feo. Lo realmente importante es sostener esa denuncia con pruebas que demuestren que su denuncia tiene sustento. ¿Cuántas veces ha ido Jorge Reyes “Mariposa” Peralta a denunciar a Miguel Ángel Yunes Linares? Lo denunció cuando fue candidato al gobierno de Veracruz en 2010, lo denunció cuando fue candidato al gobierno de Veracruz en 2016 y ahora lo denuncia a unas semanas de que Yunes Linares deje el gobierno. Suena rimbombante su denuncia: “Delitos de tortura, asociación delictuosa, abuso de autoridad, incumplimiento de un deber legal, falsas denuncias y simulación de pruebas en contra de la administración de justicia”. Todo esto lo tendrá que demostrar Reyes “Mariposa” Peralta; pero si anteriormente no demostró nada en contra de Yunes Linares, ¿esta vez será que demuestre algo?
La decadencia del PRI se ve en sus jóvenes; Tortatón, ¡vaya pinche ocurrencia!
Que el PRI está en decadencia, eso se pregona en cafés y reuniones; qué el PRI mató a la gallina de los huevos de oro; qué el PRI busca renacer. Algunos ilusionados creen que los jóvenes son el futuro del PRI, pero desde hace mucho tiempo los jóvenes priistas se quedaron con los vicios de los viejos priistas y lo que es peor, llegaron vacíos de ideas. Rafael Alarcón Barrientos, quien fuera secretario del alcalde Américo Zúñiga en los últimos meses de su gestión, presentó la mañana de este martes una idea “revolucionaria” con la que pretende paliar el hambre que hay en el mundo, el Tortatón. Acompañado de los miembros de Actitud Joven, hicieron una rueda de prensa para presentar el “Tortatón” “a beneficio de personas en situación de calle, personas en salas de espera de hospitales y foráneos. Su idea es reunir los recursos para hacer 200 tortas. ¡Vaya ideota! ¡Vaya idiota! 200 tortas a 5 pesos son mil pesos, lo que pretende recaudar. Mil pesos se los gastó y más en la conferencia de prensa que hizo; 10 veces esos mil pesos se los gasta en una peda con sus amigos. Ese es el futuro del PRI, jóvenes que no tienen ideas sino ocurrencias. Pobre Rafael Alarcón, quiere ser dirigente de los jóvenes priistas, pero no se puede serlo cuando se tiene el síndrome del “Chavo del Ocho”.
Armando Ortiz aortiz52@nullhotmail.com