Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

 jrblanchetcruz@nullhotmail.com

Razón tenía El Conde Lev -o Lyov- Nikoláievich Tolstói (1828 – 1910)cuando dijo: “El Ejército ha sido siempre la base del poder; y lo sigue siendo.  El poder está siempre en manos de los que tienen el mando del Ejército”…

Históricamente, o mejor dicho, ni antes, ni ahora, ni después, ni nunca; ningún gobernante, de ninguna nación, pueblo, comunidad o tribu, puede o podrá sostenerse si las Fuerzas Armadas no lo apoyan…

Y curiosamente, esas Fuerzas Armadas dependen de quienes fabrican las armas.  Y aunque en muchas naciones sus gobiernos son quienes las producen, la mayoría de los grandes fabricantes son medio independientes, pues tienen enormes presupuestos oficiales -aún en las naciones más pobres se gasta muchísimo dinero en sus Ejércitos-…

Por consiguiente, acudiendo a la lógica, se puede deducir que el Electo ya se arregló con quienes serán los Secretarios de la Defensa y de Marina; de otra forma, si no se hubiera arreglado con ellos, el Plan Nacional de Paz y Seguridad que presentó y que no funcionará, sería diferente…

Pero independientemente de que no funcionará, pues un ingeniero no puede andar abriendo panzas y un cirujano no  puede andar pegando ladrillo, interesante sería saber si los futuros Secretarios ya se arreglaron con sus tropas….

Porque eso de tener un mando civil como Jefe, con toda seguridad que no les va a gustar a muchos.  Ignoraba hasta hace unos momentos con quienes se estaría asesorando el buen Electo para tomar las decisiones que ha tomado referente a la seguridad, que pueden tener muchos diplomas, pero para combatir a  los delincuentes hay que ir un paso delante de ellos; y para eso se necesita pensar como delincuente…

Pero cuando ayer se dio a conocer que sus asesores serían Miguel Alemántercera generación; Ricardo Salinas Pliego; Carlos Hank González, ya saben de cual dinastía; Olegario Vásquez; y otros súper fifís con los que no tendrá que cuidarse la cartera, sino la chequera.  Pero en fin, regresemos…

Las naciones no se gobiernan con amor y paz.  El equilibrio y progreso de una nación debe estar apoyado por un gobierno con justicia, no con piedad y perdón.  El Estado de Derecho es la mejor y única garantía que pueden tener los ciudadanos para desarrollarse y prosperar…

No vivir en un Estado de Derecho, es tiránico. La democracia en esas condiciones es utópica; pues el ir a votar y elegir no establece una democracia.  La democracia es cuando contra viento y marea la voluntad de la mayoría se respeta…

Y si es así, ciertamente que hasta el momento vamos bien.  Todavía amargamente se quejan los que no fueron a votar a favor del aeropuerto en Texcoco.  Pues para la próxima, con el Tren Maya, el trans oceánico y demás; vayan a votar…

“Donde acaba la Ley empieza la tiranía”.  William Pitt (1708 – 1778)

 

Ya podrán poner como Fiscal Anticorrupción a la señora mamá de Andrés Manuel -que tiene más poder que el mismo Electo- que acabarían corriéndola; como igual hicieron con Salvador Nieto Castillo y con Dora Buchain por andar investigando las transas

En los EE.UU. también corren a procuradores incómodos, no nada más aquí.  Y tienen derecho; quien los nombra los puede correr.  Lo que no sucede con los sheriffes de allá del otro lado a donde ya no se puede pasar…

Toda vez que los eligió la ciudadanía y solo los puede correr la misma ciudadanía mediante el voto…

Más sin embargo, todo indica que el proyecto de AMLO, poco claro, pues como la Biblia, parece sujeto a interpretaciones, nos quiere llevar a una dictadura militar mal disfrazada…

Y aunque es bien cierto que una dictadura militar será siempre menos mala que una dictadura civil -como la que hemos vivido durante años- las cosas pintan para que habrá que andar derechitos; como los alumnos en loas institutos militarizados.  Lo que no está nada mal…

Y si de paso se acepta que efectivamente vamos a una cuarta transformación -pero de más o menos lo mismo, porque seguirá siendo presidencialista- igual y hasta nos puede ir mejor.  O cuando menos ya no haríamos tantos corajes. Ni las familias se confrontarían por pelear tan en vano.  Porque de que va, va.

Y nos vemos hasta el próximo martes, si el Sol me presta vida.