Con frecuencia hemos referido la tesis sobre el “desgaste” que el ejercicio del poder manifiesta en quien lo ejerce; por supuesto, también en el merecido reconocimiento hacia quien por la medida de sus resultados cumple con su obligación y entrega buenas cuentas, rara avis, por cierto. En ese contexto debe insertarse la encuesta de El Universal sobre el descenso de la aprobación ciudadana respecto a las acciones de AMLO de 7.4 a 6.8 puntos, de agosto a noviembre. Pero es solo un ensayo, o al menos así debiera tomarse porque López Obrador aún no asume el cargo, independientemente de realizar acciones como si ya fuera presidente en funciones. Lo mejor será esperar a que se ponga la banda presidencial, aunque ya la economía y la Bolsa de Valores están dando noticias nada alentadoras.