Algunas familias de los actuales funcionarios del Gobierno del Estado alzan las manos al cielo porque ya acabe la agonía en que se han convertido las últimas semanas en el pináculo del poder, especialmente las relacionadas con los poderosos que manejan el dinero.

Se sabe que el titular del Poder Ejecutivo ha sido cauteloso no sólo para renovar oportunamente su pasaporte, como acaba de ser informado, sino en omitir firmar documentos que puedan comprometerlo. No ha podido ser así con sus subordinados.

La titular del IVAI, Yolli García Álvarez, habla ya de una denuncia contra el titular de la Sefiplan por el adeudo de casi de 10 millones de pesos que no les ha ministrado desde hace dos años.

De ahí vendrán otras acciones legales, particularmente porque ensoberbecidos dispusieron de recursos de todos lados para sostener la fallida campaña del junior y ahora no hay forma de comprobar.