Una confundió a Maduro con Chávez, otra a Chávez con Castro, ambas son veracruzanas e integran la LXV legislatura local, la diferencia estriba en que una es de Morena y la otra del PAN. La enjundiosa confusión dejémoslo para la anécdota, y atribuyamos la culpa del gazapo a los nervios provocados por el micrófono, ya que entre los 48 diputados restantes nadie podría estar a salvo de confusión similar desde la tribuna legislativa. Sin embargo, sería conveniente elevar el debate en ese ámbito pues no es menor la importancia de los asuntos agendados, aunque sería demasiado pedir mayor grado de perfección a un conjunto de individuos entre los cuales se cuentan quienes no saben ni cómo llegaron allí, ni para qué levantan el dedo.