El ofrecimiento de quitarle el fuero a los gobernadores se cumplirá solo parcialmente, con los matices correspondientes, pues se vuelve al viejo esquema de otorgarle al Senado esa facultad, supuestamente para “evitar protecciones políticas”. Se quitará el fuero: “Cuando se dicta sentencia condenatoria, para el retiro de la inmunidad y el cese de funciones se requiere la aprobación, a mayoría absoluta de presentes, de la Cámara de Senadores del Congreso de la Unión, salvo cuando la sentencia sea dictada por la comisión de los delitos mencionados en el artículo 19 constitucional, así como de delitos electorales o por hechos de corrupción”. Se asemeja a brincar para caer en el mismo lugar.