Dialogando

Por: Abel Domínguez Camacho

De acuerdo con el Sistema de Información Legislativa (http://sil.gobernacion.gob.mx/Glosario/definicionpop.php?ID=174) el paquete económico tiene una ruta crítica de aprobación, checando la página del Congreso de la Unión, en lo que corresponde a la Cámara de Diputados en el enlace http://www.diputados.gob.mx/proceso-presupuestal/inicio.htm se puede observar que se han cubierto los pasos 1) el 1 de abril el Ejecutivo Federal envía los escenarios económicos para el siguiente año, los principales objetivos y programas prioritarios y sus montos (Atendido) y, 2) el 30 de junio la SHCP envía la estructura programática e informa sobre los avances físico y financiero de los programas y proyectos (Atendido).

Sin embargo, en dicho enlace no se aprecia mayor información; en apariencia no se han cubierto los pasos 3 al 5 que implica responsabilidad para el Ejecutivo en turno y para ambas Cámaras o, para las Cámaras y el equipo de transición que presumiblemente pueden estar redefiniendo los planteamientos del Ejecutivo en funciones, buscando la cuadratura del círculo.  Desde el 8 de septiembre, el Ejecutivo tenía que presentar-y tal vez así lo hizo-los proyectos de Ley de Ingresos de la Federación (LIF) y el Proyecto de decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), así como los Criterios Generales de Política Económica. Para el 20 de octubre la Cámara de Diputados tenía como fecha borde para avalar la LIF y el 31 de octubre la Cámara de Senadores tuvo como fecha límite para aprobar la LIF y, el 15 de noviembre, a más tardar, la Cámara de Diputados, como facultad exclusiva, aprueba el PEF.

Tratando de seguir este tipo de información, de suyo útil para el funcionamiento de la economía, he perdido la pista en las tantas declaraciones de los actores políticos involucrados, no he podido leer o escuchar algo al respecto, por si acaso me ganó la distracción me fui al enlace de referencia y no encontré nada, hasta la hora en que estoy tecleando estas notas. En una entrega previa, que titulé “El paquete económico 2019, trabuco” hice referencia a la dificultad para modelar dicho paquete económico por las implicaciones dinámicas de la economía nacional y mundial, en ese tenor mencioné que hoy se aprecia una mayor incertidumbre en virtud de varios aspectos, en mi opinión vigentes, entre otros:

  • Un Tratado Comercial todavía no aprobado y firmado. Hay intensión pero, también prevalecen los aranceles.
  • La guerra comercial desatada por el presidente de los EU en su afán proteccionista,  guerra que abarca a la UE, China, Canadá y México, desde luego.
  • Con lo anterior, las expectativas económicas para México tienden a cambiar (crecimiento, inflación, tasa de interés y precio del petróleo).
  • Un Ejecutivo y Congreso electo, éste ya en funciones, que deberá sumarse a los trabajos de la ruta crítica de la integración y aprobación del paquete económico 2019; la economía no se puede parar y,
  • Las elecciones intermedias en los EU (que se realizaron el pasado 6 de noviembre).

La moneda está echada, apenas hace unos días el presidente Trump anunció como un gran día las elecciones intermedias porque los republicanos tienen  el control del Senado, pero no así la Cámara de Representantes, la correlación de fuerzas se irá dibujando poco a poco y, de ello dependerán muchas cosas que atañe directamente a los mexicanos.

En aquella ocasión, previo a las votaciones del 01 de julio concluía mi entrega  y replico: “en la integración del paquete económico juegan un papel importante la visión del nuevo régimen, su política económica y social y, los empresarios; interesa saber cuál será la derrama económica y, quiénes y cómo se van a pagar los impuestos para hacer caminar la economía con un menor déficit fiscal. En los criterios de política económica deberá prevalecer la búsqueda de mayores empleos, la disminución de la pobreza, con ello achicar la polarización de los ingresos, mejores condiciones de seguridad, fortalecimiento de la economía nacional de acuerdo al propio desarrollo lógico, que procure una integración a la economía mundial y no, un aislamiento”.

Lamentablemente todavía no se ve luz en el camino.

En una conversación acalorada, porque fue en el puerto de Veracruz y por el tema del Presidente electo, mi interlocutor, cuando se sintió acorralado y sin argumentos, espetó: “Hay que esperar, yo tengo fe” . Pues bien, tendré que aceptar que hay que esperar, aunque no estoy de acuerdo en que sea un acto de fe, esa que a polarizado al país.

09 de noviembre de 2018.

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