Al inaugurar el foro “Educación Integral para el Desarrollo”, la diputada María Guadalupe Román Ávila (Morena) sostuvo que el reto del Estado para garantizar el derecho a la educación, es renovar las políticas públicas y orientarlas estratégicamente para asegurar que las nuevas generaciones tengan una formación eficaz, incluyente, sostenida y sustentable.

 

Afirmó que es fundamental fortalecer el sistema educativo y garantizar su gratuidad, con el fin de que aporte herramientas que construyan un futuro de justicia, libertad y democracia.

 

La educación es indispensable para crear condiciones de equidad, fortalecer el espíritu, mejorar la calidad de vida e impulsar la economía. Recibirla, en todos los niveles, es un derecho universal de los ciudadanos, sea cual sea su edad, condición social, cultural y económica, subrayó.

 

El secretario de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación, diputado José Guillermo Aréchiga Santamaría (Morena), organizador del foro, se comprometió a que la educación pública vuelva a ser la palanca de desarrollo y movilidad social.

 

“Las próximas semanas discutiremos la parte normativa de la reforma. Será importante que podamos poner a la educación en la senda de desarrollo y del futuro”, expresó.

 

Aseveró que el objetivo del foro es compartir experiencias académicas para generar estrategias que mejoren el sistema educativo de nivel básico; reinventar el aprendizaje y adaptarlo a las nuevas tecnologías; asimismo, para que maestras, maestros, estudiantes, padres de familia, autoridades y sociedad civil den su opinión para construir consensos y lograr una educación que supere rezagos, pobreza, marginación y exclusión.

 

“Tendremos que ver cómo logar que la educación promueva y desarrolle la imaginación, creatividad e innovación. Son los retos a cumplir. Es importante una ruta que permita el desarrollo de todos y cada uno de los mexicanos”, aseguró.

 

Adelantó que los legisladores buscarán que la educación superior sea obligatoria, ya que brinda la posibilidad de igualar oportunidades de vida de los ciudadanos.

 

Del mismo partido, la diputada Rocío Barrera Badillo, presidenta de la Comisión de Gobernación Población, afirmó que sin educación el pueblo está destinado al fracaso y a México le falta mucho por hacer al respecto. Confió en que los resultados de este foro sean favorables para continuar el trabajo en esta materia.

 

La diputada Zaira Ochoa Valdivia (Morena), secretaria de la Comisión de Educación, afirmó que la “mal llamada reforma educativa tiene que derogarse y estoy convencida de que así será”. Refrendó su compromiso de legislar a favor de los maestros, hacer que los escuchen y luchar por el bienestar de docentes, niñez y juventud.

 

“No se nos ha respetado, se nos ha violentado, pasaron por encima de todos nosotros y eso ya no lo podemos permitir. Queremos educación de calidad y también respeto a los maestros”, manifestó.

 

El especialista en cibernética y telemática, y asesor del gobierno de México en la Unidad de Inteligencia del proyecto para diseñar una Ciudad Creativa Digital, Germán Escorcia Saldarriaga, habló sobre “reinventar el aprendizaje” y consideró que esta Legislatura tiene la oportunidad de diseñar y trazar un rumbo en el que “podamos navegar hacia el futuro con capacidades intelectuales que nos harán más prósperos e inclusivos”.

 

Se pronunció por que la Cámara de Diputados ejerza el liderazgo sobre temas de inteligencia artificial, robótica, internet y ciudades inteligentes; para ello, propuso que se organicen comisiones donde se trabajen estos temas, realicen foros y se propongan puntos de acuerdo e iniciativas de ley, con el fin de cambiar el paradigma educativo.

 

Puntualizó que es necesario crear nuevos métodos; por ello, propuso que se implementen, en todos los niveles educativos, nuevas herramientas de aprendizaje como alfabetismo digital, narrativas transmedia, ciudadanía digital y pensamiento algorítmico y exponencial.

 

De la dirección general de la Administración Federal de Servicios Educativos del Distrito Federal, organismo desconcentrado de la SEP, Andrés Ortiz Brizuela señaló que éste es un sistema de 12 años, ante el cual, el Estado debe abrir espacios suficientes y de calidad para todos los que lo demanden. “De 120 millones de mexicanos, la tercera parte, 36 millones, acude a las aulas, y de ellos, el 70 por ciento, 25 millones, van a educación básica”.

 

Refirió que uno de los grandes retos es la eficiencia terminal, ya que 75 por ciento de los niños que entran a primaria, no terminarán el nivel superior de educación. “Ahí está el talón de Aquiles. Retenerlos es un problema de política pública importante, porque no basta con inscribirse, tener banca, maestro y libros, sino permanecer en el aula y aprobar”.

 

Destacó que otro desafío es el contraste entre grupos sociales, escuelas y estados. En la última década, detalló, el promedio de escolaridad aumentó de 8.4 a 9.4 años, de acuerdo con resultados del INEGI de 2015; hay entidades como la Ciudad de México, cuya media instrucción es de 11 años, y estados como Chiapas y Oaxaca, donde es de 7.5 y 7.7, respectivamente. “Si subir un punto tomó 10 años, esa diferencia equivaldría a un rezago de 30 años. Esos son los contrastes a los que se enfrenta el sistema educativo”

 

Axel Didriksson Takayanagui, del Sistema Nacional de Investigadores, manifestó que no habrá reforma educativa si no se impactan los procesos de aprendizaje y se utilizan las nuevas tecnologías, lenguajes, técnicas y contenidos. Además, debe tener una visión integral para modificar los patrones de desarrollo y dependencia cognitiva, de lo contrario los sistemas educativos no impactarán en el progreso.

 

Consideró que existen fallas estructurales en el sistema educativo que se deben superar; entre ellas, la estandarización de competencias y aprendizajes, porque México es un país diverso e intercultural y se debe definir una regionalización de aprendizajes; las evaluaciones punitivas y la profesionalización magisterial vinculada a la obsolescencia, que requiere atención y dignificación.

 

La integrante del Comité Interinstitucional de investigación de la cultura física y el deporte, Lupe Aguilar Cortez, señaló que no se ha podido incrementar el número de horas a la semana de educación física y existen escuelas en las que esta materia se cambia o se quita para realizar otras actividades. “La mayoría de las organizaciones internacionales y de salud recomiendan que los niños y adolescentes deben tener 60 minutos diarios, sin embargo, en México no se imparten ni tres horas a la semana se realizan”.

 

Indicó que en México no existe la obligatoriedad de la educación física ni de la práctica deportiva, por lo que el nivel de participación de los estudiantes es muy bajo; por ello, confirmó, se debe promover el incremento de cinco sesiones a la semana de esta clase; impulsar la vinculación de este sector con el deportivo; fortalecer la detección de talentos y propiciar la obligatoriedad del uso de la tecnología en el deporte de alto rendimiento.

 

El académico Daniel Esparza Hernández comentó que el Estado mexicano tiene que cambiar su visión del deporte masivo, considerado hasta ahora como parte de los proyectos de cultura y recreación en los recientes planes de gobierno, para incorporarlo a las políticas de prevención y cuidado de la salud.

 

Dijo que la Conade cuenta con presupuesto para la activación física masiva, el cual se canaliza a las instituciones estatales del deporte por medio de convenios, mientras que los recursos federales están destinados a la olimpiada nacional, la cual es una competencia selectiva de alto rendimiento.