Andrés Manuel López Obrador está decidido a institucionalizar la democracia participativa en México, sin duda una muy buena intención y es muestra del grado avanzado de toda democracia. El referéndum, el plebiscito, la revocación de mandato son herramientas útiles para que la población se exprese en el sentido que mejor le convenga, de allí la utilidad de las consultas, siempre que éstas se realicen con apego a la Constitución, no al “ai” se va ni con dedicatoria propia y resultados a modo. En esa lógica va el punto de acuerdo presentado por el PRI en la Cámara de Diputados para que se dé a conocer el proyecto ejecutivo de la refinería proyectada en Tabasco. La propuesta priista fue presentada por Ochoa Reza, quien apuntó “se requiere saber el costo del proyecto, la logística de desalojo para los productos que ahí se generen, así como el tipo de transporte a usar, y sobre todo la rentabilidad de la refinería y el financiamiento de su construcción…”. Cual debe de ser.