En tan solo dos días, 4,300 migrantes llegaron al albergue que el gobierno de la Ciudad de México instaló en el estadio Jesús Martínez “Palillo”, en la alcaldía de Iztacalco. El primer contingente de unos mil migrantes, en su mayoría hondureños, guatemaltecos, y salvadoreños, llegó a la capital del país durante el domingo.

Sin embargo, desde la tarde del lunes, al menos otras 3, 300 personas arribaron a las instalaciones deportivas, según cifras dadas a conocer por el jefe de gobierno de la ciudad, José Ramón Amieva, y por el secretario de Protección Civil, Fausto Lugo, aunque la Comisión Nacional de Derechos Humanos capitalina (CDHDF) reportó, por su parte, más de 2 mil migrantes.

 Durante una rueda de prensa, Amieva dijo que el albergue instalado en el estadio Jesús Martínez tiene capacidad para atender a 5, 500 personas, por lo que, hasta ahora, ya hay una ocupación del 72%.
Para este martes y miércoles, se espera la llegada de más migrantes que buscan partir junto a la Caravana rumbo a la frontera con Estados Unidos.

Ante la llegada masiva de gente el gobierno capitalino se comprometió a instalar otras dos carpas, que se añadirán a las cuatro que ya están instaladas.

La CDHDF subrayó que en estas carpas se resguardarán a niñas, niños, mujeres embarazadas y mujeres, mientras que los hombres serán canalizados a las zonas de gradas.

Este aumento en las cifras de población del albergue se pudo apreciar ayer a simple vista. Mientras el domingo apenas pequeños grupos formaban fila para recibir cobijas, ropa, o alimento, ayer lunes largas hileras de personas se extendían en espera de una charola con arroz y frijoles, o de uno de los paquetes que ofrecía personal del gobierno capitalino con fruta, galletas, sándwich, y agua embotellada.

Además de las carpas ya habilitadas, y de las gradas, también se vieron imágenes de numerosas tiendas de campaña instaladas sobre el pasto, tanto dentro del estadio, en la cancha de juego, como en los alrededores, sobre banquetas y pequeños parques.

Incluso, hubo quienes improvisaron refugios con lonas de plástico para protegerse del frío de la noche capitalina, así como personas que descansaban directamente sobre el pasto, a falta de una colchoneta.

En cuanto a la alimentación, la CDHDF informó que ante el crecimiento de la Caravana ya se plantea que se abran otros puntos de comida a los ya existentes, para aumentar la capacidad actual de 1,700 lugares.

También se prevé habilitar más lugares con equipamiento para cocinar alimentos.

Con información por AnimalPolítico