Durante una entrevista que sostuvo con directivos, articulistas y reporteros de La Jornada, Andrés Manuel López Obrador dijo que el sustento de la transformación que busca impulsar son los ciudadanos.

La gente está apoyando, está respaldando, pero eso lo tenemos que mantener. Y eso es lo que vamos a hacer en seis años, porque no vamos a apostar a la relección que, en el caso de México, sería un grave error”, dijo el futuro mandatario.

También dejó claro que en materia económica, lo que viene es una nueva política. El entramado que fue diseñado para lo que llama el periodo neoliberal no va a utilizarse hacia adelante. No vamos a gobernar sólo para los mercados financieros, afirmó. El plan energético diseñado en el periodo neoliberal no se va a llevar a cabo. Eso es muy claro. Ya no van a existir las zonas económicas diseñadas con ese propósito.

En la charla, reveló que la negociación con Estados Unidos para renovar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte estuvo a punto de colapsar por la intención de incorporar la apertura del sector energético mexicano al capital privado –contenida en la reforma energética que impulsó el presidente Enrique Peña Nieto– al texto del acuerdo.

En este punto, explicó, durante las negociaciones hubo más insistencia del gobierno de Peña Nieto en mantener el capítulo energético que del de Estados Unidos.

Al abordar el tema migratorio, consideró sospechoso que la caravana migrante haya iniciado en víspera de las elecciones estadunidenses y aseguró que su gobierno no aceptará fórmulas como la de tercer país seguro ni ninguna otra que atente contra los derechos de los migrantes.

Sostuvo que un elemento a incorporar en el tema de los ciudadanos centroamericanos que cruzan México con la finalidad de llegar a Estados Unidos es resolver de origen las causas del fenómeno.

Nos gustaría, por ejemplo, que se fortaleciera la democracia en los países centroamericanos. Son temas muy delicados, porque al mismo tiempo nosotros queremos mantener la política de autodeterminación y no intervención.

Luego de reiterar que en su decisión de crear una Guardia Nacional bajo mando del Ejército tuvo que optar entre inconvenientes, ponderó la subordinación del cuerpo castrense al mando civil y dijo que no se permitirá que una fuerza mexicana se subordine a una extranjera, como ocurrió con la Marina en años recientes.

Se dijo confiado de contar con el respaldo popular no sólo la víspera de su toma de posesión, sino dentro de tres años, cuando podría someterse a un proceso de revocación de mandato.

Dijo también que durante su sexenio no habrá separación entre el gobierno y el pueblo, y que su partido, Morena, jugará un papel importante como movimiento.

Falta la articulación y definir quién va a ser el ente articulador, aseguró, y agregó que no habrá retorno a los tiempos de un partido de Estado.

Muchas de las obras de su gobierno, aseveró, serán posibles gracias al legado de los gobiernos posrevolucionarios: Fue tanto que a los neoliberales no les dio tiempo para acabar con todo.

Carmen Lira, directora general de este diario, abrió la charla con la sugerencia al presidente electo de abordar con mayor profundidad el tema de los vínculos con Estados Unidos, así como la relación con el dinero, con el capital.

 

El gobierno mexicano insistía más que Trump en el capítulo energético

López Obrador sostuvo que la participación de sus enviados en la mesa de negociación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) permitió excluir un capítulo energético que significaba un riesgo para nuestra soberanía. El tema, señaló, se manejó con discreción, no se supo, pero se rompieron las pláticas y se llegó a un punto en el que no había ninguna posibilidad de entendimiento.

Abundó: No íbamos a aprobar el tratado en esos términos. Se tuvo que hacer una consulta al presidente (Donald) Trump sobre lo que proponíamos y, aunque parezca increíble, aceptó nuestro texto. El capítulo de energéticos propuesto era voluminoso; en esencia, era crear una comunidad energética para América del Norte, y quedó en dos párrafos. En la redacción final, sostuvo, se reafirma el derecho de México a manejar soberanamente los recursos naturales, en particular el petróleo. Cuando se conozca más esta historia, se va a saber lo que esto significó.