Mal empieza la semana para quien ahorcan en lunes, reza dicharachero refrán para describir circunstancias nada favorables a quien emprende una tarea, y si esta es de magnificas proporciones como las que enfrentará el gobernador electo, Cuitláhuac García, entonces son palabras mayores. Porque el próximo gobierno estatal oficiará en un escenario damnificado por inseguridad al tope, encontrará un erario deficitario, combinado con una deuda pública de dimensiones extraordinarias, etc., y si a esa circunstancia se agrega la de un equipo de colaboradores poco avezados en la cosa pública, el panorama se ensombrece aún más. Peor aún, la ventaja de contar con un Congreso mayoritariamente afín se contrae, pues la ancada de MORENA está fraccionada y friccionada, producto de la ausencia de operación política y desconocimiento de los tiempos, ¿quién será en realidad el conducto que usará el gobernador García Jiménez en su relación con el Congreso de entre Pozos Castro, Cruz Malpica y Gómez Cazarín? ¿Todos a la vez, o cada cual por su lado? No es buena la señal.