Nada para extrañarse en el acuerdo de la LXV legislatura local para acreditar el relevo en la titularidad del Poder Ejecutivo estatal en una sesión de ceremonia protocolaria en los primeros minutos del 1 de diciembre próximo. El gobernador electo, Cuitláhuac García, así lo solicitó y nada en la norma establecida lo impide, ya porque quiere estar presente en la ceremonia de cambio de banda presidencial en el Congreso Federal,  bien porque le gusta madrugar o porque desde el centro de mando de su partido quieren la presencia de todos los gobernadores de su partido. La memoria colectiva es muy porosa pues su capacidad de almacenaje de información no es de calado profundo, de allí que no muchos recordarán cuando Patricio Chirinos celebró su toma de protesta como gobernador el 30 de noviembre de 1992, es decir, un día previo al constitucionalmente establecido, porque el presidente Salinas de Gortari saldría de gira al exterior del país y quiso acompañar a su amigo Chirinos en su ascensión al gobierno estatal, cuestión de tiempos, estilos y de circunstancias.