“Estamos en un momento maquiavélico, porque la república está ante un gran riesgo, el de renacer o el de desaparecer”, dijo el expresidente Carlos Salinas de Gortari en importante foro. Por evocación o asociación de ideas, recordamos a Maquiavelo, quien en 1513 escribió: “Y aunque las leyes pueden cambiar con facilidad, no sucede lo mismo con las instituciones políticas, y mucho menos con las formas y con la estructura social de un pueblo. La libertad implica siempre igualdad… ¿quién puede cambiar fácilmente un similar estado de cosas por medio de la ley? Para poder llevar a cabo una transformación gradual de todo esto sería necesario un hombre capaz de discernir las cosas a gran distancia, pero los hombres así capacitados son siempre escasos… De todas estas consideraciones surge la dificultad, o más bien la imposibilidad de mantener una República en una ciudad corrompida, o de crear en ella esta forma de gobierno. E incluso si fuera posible crear o mantener la forma republicana de gobierno en tales ciudades, sería preciso organizarla como estado monárquico más bien que como Estado popular…”. Es decir, por una autoridad “casi regia”.