El diputado integrante de la Comisión de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento, destacó la necesidad de etiquetar recursos presupuestales que permitan “aterrizar un proyecto para la limpieza de este afluente”. Además, dijo que planteará la creación de una subcomisión para abordar esta problemática.

 

Explicó que el objetivo del foro, realizado en el Palacio Legislativo de San Lázaro, es conformar un comité científico para encontrar soluciones de limpieza y rescatar el Río Lerma, el cual “es muy importante por su magnitud, porque abarca cinco estados, y por las condiciones en que se encuentra, se está perdiendo”.

 

Se pronunció por crear conciencia en la ciudadanía para proteger los recursos hídricos del país para salvar no sólo esa cuenca, sino en general todos los ríos, canales y arroyos afectados por la contaminación.

 

La problemática del Lerma, abundó, es el alto índice de contaminación, que genera enfermedades, pérdida del ecosistema, de la flora y la fauna y de algunas especies de la región. “Incluso se ha llegado a considerar un río muerto, pero la idea es justamente rescatarlo y no condenarlo a la extinción”.

 

A su vez, el diputado Benjamín Saúl Huerta Corona (Morena) se pronunció por no por clausurar empresas, pues es como “taparle el ojo al macho” y con eso no se arreglan las cosas. Pidió generar proyectos ejecutivos para sanear el río, y canalizar una gran inversión que incluya plantas de tratamiento y la regulación de las compañías”.

 

Informó que se trabaja en un proyecto con los próximos titulares de la Semarnat, la Conagua, y las comisiones de Presupuesto y Cuenta Pública y de Turismo, a fin de impulsar el mejoramiento y limpieza del lago de Valsequillo, Puebla, para hacerlo un polo turístico.

 

“Debemos obtener los recursos presupuestales para realizarlo; de otra manera, no se podrá arreglar”, advirtió.

 

Del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), María del Pilar Saldaña Fabela señaló que gran parte de la contaminación de este cauce es provocada por la industria y por el funcionamiento de las plantas de tratamiento de agua, que deben mejorar procesos.

 

Añadió que desde los años 50 se ha reducido el balance de oxígeno disuelto en ríos y “han evolucionado los problemas de contaminación hasta llegar a la polución por microplásticos, en la que se debe realizar investigación y ver qué tratamiento se necesita”.

 

Explicó que se hizo un estudio toxicológico en la cuenca del Alto Río Lerma, que incluyó análisis físico-químicos, biológicos y toxicológicos en 56 sitios, y se determinó las características del líquido antes y después de pasar por plantas de tratamiento.

 

Informó que las concentraciones de oxígeno en los muestreos partieron de cero al inicio del estudio, lo que refiere una fuerte contaminación. Lo adecuado para la fauna y la flora es de 5mg/l, pero al término del estudio alcanzó los 3.8 mg/l; los sulfatos presentaron una concentración en el área industrial de cerca de mil 500 mg/l.

 

Asimismo, un análisis del vital líquido antes de su procesamiento en “Reciclagua” arrojó que contenía 50 compuestos orgánicos, y 35 al salir, que son aportados al cauce principal del Río Lerma, además de que se superaron las 60 unidades de toxicidad. Es decir, apuntó, “no hay una buena depuración en plantas de tratamiento”.

 

En su turno, la especialista Verónica Martínez Miranda destacó la importancia de limpiar el agua de abastecimiento público, con la aplicación de barreras químicas en zonas que presenten mayores contenidos tóxicos, hechas con una mezcla de materiales inocuos con elevadas concentraciones de calcio y magnesio, alrededor de pozos o cerca de las fuentes de contaminación.

 

Con ello, afirmó, se busca garantizar el abastecimiento del líquido con calidad, de acuerdo con la NOM-127-SSA-2000, y evitar clausurar los pozos de manera definitiva. Eso permite fertilizar y alcalinizar el suelo, abundó.

 

La especialista en arquitectura, imagen, arbolado urbano y urbanismo, Susana Bianconi, estimó necesario un diseño urbano que contribuya a mejorar la Cuenca Alta del Lerma. “No se han hecho estructuras adecuadas para convivir con el río. Lo han manejado de manera lejana y distante de la gente”.

 

Propuso cambiar la geometría vial para solucionar los encharcamientos y la mezcla de agua limpia con aguas negras. “Si no se puede poner un pozo, hay que comprar biodigestores, y lo que pase a la red será agua menos contaminada, los lodos que saquen de ahí se pueden usar en la tierra”.

 

Del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ), Juan Alva Neria, refirió que el Rio Lerma es una zona con más de dos mil 500 empresas y 2.7millones de habitantes; el agua que se usa en la región es prácticamente de uso industrial y su descarga al cauce ha originado la presencia de metales pesados, materia orgánica y compuestos orgánicos.

 

Planteó usar la radiación para sanear las cuencas del país, eliminar organismos dañinos y dar tratamiento a los lodos para implementarse como abono en campos de cultivo y revertir el proceso de deforestación. Además, las industrias podrían utilizar irradiadores para tratar el agua que descargan.

 

Dijo que se pueden utilizar diferentes procedimientos y “el agua no queda contaminada”. Las técnicas nucleares se pueden aplicar directamente en la solución de problemas ambientales más urgentes y el ININ tiene recursos materiales y humanos que pueden ser un factor importante en la solución de este tipo de problemas nacionales.