El costo del seguro para cubrir la posibilidad de que México incumpla con sus compromisos contraídos en materia de deuda externa alcanzó un máximo no visto desde el primero de febrero del 2017, de acuerdo con cifras publicadas por Bloomberg.

El Credit Default Swap (CDS, por sus siglas en inglés) a cinco años, referido a la deuda soberana de México, cerró en un nivel de 163 puntos base, un máximo de casi 22 meses, como respuesta a factores provenientes tanto del ámbito externo como interno.

“Los CDS a cinco años han subido en los últimos meses, como respuesta a un entorno internacional desfavorable caracterizado por las mayores tasas de interés y un fortalecimiento del dólar en lo externo, lo cual se ha amplificado en el caso de México por factores relacionados con tensiones provocadas por la cancelación del aeropuerto en Texcoco y de iniciativas legislativas en materia de comisiones de la banca y algunas relacionadas con la actividad minera e , incluso, con la más reciente sobre el cambio en el actual esquema de los fondos de pensiones”, declaró Carlos Hernández García, analista de Masari Casa de Bolsa.

Apenas a finales de septiembre, el CDS a cinco años se ubicaba en 107 unidades, lo que implica un aumento de 56 puntos base al cierre de ayer.

Un Credit Default Swap es un instrumento de cobertura contra un incumplimiento crediticio. En otras palabras, es un seguro que cubre a su tenedor el riesgo de que alguna compañía o gobierno no pague sus deudas.

La unidad en que se miden estos instrumentos se denomina spread. Si la deuda de un país tiene un spread de 163 puntos base, quiere decir que el costo de asegurar un millón de dólares sobre la deuda de esa empresa sería de 16 mil 300 dólares por año.

Los participantes del mercado se encuentran a la defensiva a la espera de los resultados de la reunión entre Estados Unidos y China, así como de la OPEP.

Además, dentro del marco de la reunión del G-20 en Argentina, también se tienen contemplado la firma entre los mandatarios de Estados Unidos, México y Canadá del reciente acuerdo de libre comercio, lo que también ha añadido incertidumbre.

Respecto a factores internos, el mercado está a la espera del discurso de la toma de protesta de Andrés Manuel López Obrador, programado para el próximo sábado.

“La evolución del riesgo con respecto a los activos financieros de México dependerá en buena parte del contenido del presupuesto para el 2019, el cual debe enviar una fuerte señal de que será austero”, añadió Hernández.

En el mercado de CDS, los principales compradores y vendedores son los bancos, fondos de inversión y compañías aseguradoras. El comprador de un CDS no es necesariamente tenedor del bono que sirve como subyacente del contrato. Esta es una importante diferencia con los seguros tradicionales, lo que permite que, en ocasiones, el volumen negociado de CDS sea mayor al volumen operado de la deuda subyacente.

No obstante, esa característica también les da un carácter especulativo y puede llevar a ciertas distorsiones en el riesgo real de incumplimiento.

Con información del ElFinanciero