Ciudad de México— La refinería que se pretende construir en Paraíso, Tabasco, como propuesta del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, aún carece de los permisos de las autoridades energéticas para que opere.

Según el artículo 48 de la Ley de Hidrocarburos, para iniciar el tratamiento y refinación el petróleo, procesamiento del gas natural y la exportación e importación de hidrocarburos y crudo, se requieren permisos de la Secretaría de Energía (Sener), de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente.

Tanto la CRE como Sener confirmaron que Pemex no ha pedido permiso para construirla.

El 9 de noviembre Rocío Nahle, próxima secretaria de Energía, realizó un recorrido por el terreno y ahí afirmó que Pemex y el IMP realizaron las obras de supervisión de limpieza, señalamiento al que no ha respondido la petrolera.

No obstante, fuentes de Pemex que pidieron no ser citadas negaron haber otorgado contrato alguno para la limpieza del terreno, aunque afirmaron que personal de la empresa entró por terrenos aledaños con apoyo de personal del Estado de Tabasco y “supuestos contratistas”.

Práctica informal que, según las fuentes, es recurrente en la petrolera, pues a empresa financia la obra y meses después asigna a una empresa local un contrato de manera directa o gana una licitación.

Con información de AgenciasReforma