En el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Estados Unidos impuso limitantes a la apertura del servicio de transporte de carga transfronterizo por carretera con México a través de camiones.

El T-MEC, de acuerdo con uno de sus anexos, permite a Estados Unidos restringir el número de transportistas que pueden obtener la autorización para prestar este servicio e incluso le da la opción de poner una moratoria en la concesión de la autoridad a otros transportistas con sede en México.

Según información publicada por ElEconomista, dice que el anexo permite a los reguladores de Estados Unidos realizar cambios en el número de participantes en el programa transfronterizo si “determinan que se requieren limitaciones para abordar daños materiales o la amenaza de daños materiales a los proveedores, operadores o conductores de los Estados Unidos”.

Una fuente consultada informó que esta cláusula da incertidumbre a la apertura, al no especificar los parámetros para determinar ese daño.

“Lo que se hizo simplemente es decir: si llegara a crecer aceleradamente (el servicio), a representar un daño a la industria, se establecerán condiciones para moderar ese daño”, comentó Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, a principios de septiembre.

Los transportistas mexicanos que ya tienen autoridad serían eximidos. En Estados Unidos, 41 empresas de México actualmente tienen autoridad para ofrecer el servicio de transporte de carga transfronterizo por carretera.

Con algunas operaciones intermitentes iniciales, la apertura de este servicio se ha mantenido desde el 2014, de tal forma que decenas de vehículos pueden hacer servicios desde un punto de México a un punto de Estados Unidos sin cambiar de camión, caja o conductor, lo que demuestra una apertura total, pero limitada.

La implementación de las disposiciones de transporte por carretera del TLCAN fue un tema comercial importante entre ambos países durante muchos años, debido a que Estados Unidos había retrasado sus compromisos de transporte por camión en virtud del TLCAN.

El TLCAN proporcionó a los camiones comerciales mexicanos pleno acceso a cuatro estados fronterizos de Estados Unidos en 1995 y acceso completo a todo Estados Unidos en el 2000, pero argumentando preocupaciones de seguridad, Estados Unidos no implementó estas disposiciones. El gobierno mexicano objetó y afirmó que las acciones de Estados Unidos constituían una violación de los compromisos estadounidenses.

En febrero del 2001, un pánel de resolución de disputas apoyó la posición de México. El entonces presidente George W. Bush indicó su disposición a implementar la disposición, pero el Congreso de Estados Unidos requirió disposiciones de seguridad adicionales en la Ley de Asignaciones del Departamento de Transporte del año fiscal 2002.

A lo largo de los años, ambas naciones cooperaron para resolver el problema y participaron en numerosas conversaciones sobre cuestiones operacionales y de seguridad. Estados Unidos tenía dos programas piloto en el transporte transfronterizo de camiones para ayudar a resolver el problema: el programa piloto de la administración Bush del 2007 y el programa de la administración Obama del 2011.

La práctica generalizada hoy día es que se usan tres transportistas de camiones en el comercio entre ambas naciones: uno que lleva el remolque a las ciudades fronterizas de un país, otro que cruza la frontera (transfer o burrero) y otro más que viaja por el segundo país.

Con información de ElEconomista