Redacción Sociedad 3.0

La ciudad más romántica del mundo se encuentra en llamas luego del anuncio del gobierno francés sobre el aumento a los precios del combustible.

La Policía francesa por su parte lanzó gas lacrimógeno y usó cañones de agua para dispersar a los manifestantes los cuales están en desacuerdo con las políticas económicas del presidente Emmanuel Macron, en el segundo fin de semana de las protestas.

En las diferentes plataformas sociales se ha difundido la crisis que vive la ciudad en manos de los inconformes quienes piden con pancartas la destitución de Macron al cual piden renuncie al gobierno:

“Macron, miseria, renuncia del gobierno, sistema, abolición”

Los actos vandálicos se llevaron a cabo en una de las avenidas más turísticas y emblemáticas de la ciudad, Champs-Elysees, las autoridades han sido sobrepasadas ante la energética manifestación por parte de los llamados: chaquetas amarillas lo cuales se abre paso con gas lacrimógeno.

 

Con información de: Vanguardia