POR SI ACASO…
Carlos JesúsRodríguez Rodríguez

*Traiciones acabarían amistades
*Patrocinio les echaría la “jauría”

HAY AMORES que pasan de la pasión al odio, de la exaltación al aborrecimiento y del fanatismo al resentimiento, y ojalá en los meses –semanas- por venir semejante sentimiento no envuelva la relación del Fiscal General del Estado, Jorge Winckler Ortiz, con el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, luego de las denuncias y juicio político que el oaxaqueño tendrá que sortear por no saber decir que “no” -en el desempeño de su responsabilidad- al jefe de las instituciones veracruzanas que, a juicio de muchos, lo embarcó en infinidad de temas donde el abuso de poder e incumplimiento de un deber se impusieron por encima del Estado de Derecho. Hace poco más de dos años, Winckler comentaba que no sería el Fiscal del Estado, y que ya lo había platicado con su familia más cercana, pero algo cambió en el ánimo del abogado que terminó cediendo contra su propia voluntad, asumiendo una metamorfosis que le trasmutó de humilde a soberbio y de amable a mostrenco. Y otro caso, similar, podría ser el de Joaquín “El chapito” Guzmán Avilés que se siente traicionado por el Gobernador en funciones debido al apoyo que éste brindó a José de Jesús Mancha Alarcón en la campaña interna en la que, supuestamente, ganó la dirigencia Estatal del PAN, muy a pesar de que “El chapito” se la jugó, en las buenas y en las malas con el oriundo de Soledad de Doblado.

Y ES que contra Winckler, quien le apostó todo su resto a Miguel Ángel Yunes Márquez, hijo del Gobernador en funciones para que lo sucediera en el trono y de esa manera repetir como Fiscal General-, le fallaron los cálculos pero, también, la estrategia, ya que lejos de parecer imparcial se dejó llevar por la política, y de ser apolítico se volvió vocero del yunismo –tanto del padre como del hijo en redes sociales-, obedeciendo ciegamente consignas en contra de quienes consideraban enemigo. De esa manera, su WhatsApp y Facebook está plagado de alabanzas a favor de la familia, violentando flagrantemente la ley, algo que no entendió y que ahora se le revierte.

POR LO pronto, por seis presuntos delitos ya fueron denunciados el Fiscal General del Estado, Jorge Winckler Ortiz; el Fiscal Anticorrupción –ya de por si ilegítimo-, Marcos Even Torres Zamudio; el Especializado para la Atención de Denuncias por Personas Desaparecidas, Luis Eduardo Coronel Gamboa y el propio Gobernador, y aunque la demanda la encausa el ex Director General de los Servicios Periciales y ex Fiscal Auxiliar del Fiscal Regional Zona Centro Xalapa, Gilberto Aguirre Garza, actualmente preso por el presunto delito de desaparición forzada, vía su equipo de abogados, el tema será usado como pretexto para cortarle la cabeza a Winckler, ya que el futuro secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros Burgos lo ha repetido en más de una ocasión: que a los diputados del Movimiento de Regeneración Nacional no les temblará la mano para exigir su renuncia e iniciarle un juicio político que, muy probablemente, lo lleve a Pacho Viejo, donde podrá intercambiar experiencias con su antecesor, Luis Ángel Bravo Contreras. Y es que el tema no es tan simple: la denuncia es por los delitos de tortura, asociación delictuosa, abuso de autoridad, incumplimiento del deber legal, falsas denuncias, simulación de pruebas y contra la administración de justicia, algo que no será fácil sortear.

Y ES que según la versión del destacado abogado Jorge Reyes Peralta, presidente del Colegio Nacional de Abogados Penalistas A.C, el ex servidor público fue torturado con sonido para obligarlo a declarar en contra de otros ex funcionarios, entre ellos del ex Fiscal General, Luis Ángel Bravo Contreras, muy a pesar de que Aguirre Garza es un profesionista muy reconocido en el Estado ya que cuenta con una trayectoria de más de 30 años de servicio y es autor de diversos libros de derecho. Su detención y proceso, dice el jurista, es injusta e ilegal ya que se le acusa de desaparición forzada por supuestamente haber alterado en Enero de 2016 el hallazgo de 13 cadáveres en el municipio de Emiliano Zapata. El ex funcionario, señala la querella, fue internado en la sección “A”, Estancia 1, litera 1, pero le colocaron radios con bocina a todo volumen durante al menos siete días, lo que “se convirtió en una tortura”.

PERO SI Winckler creía que se trataba solo de una campaña para sacarlo del puesto y con renunciar ahí terminarían las cosas, el Congreso del Estado –mayoritariamente morenista-, dio entrada y turnó a comisiones la solicitud de destitución mediante Juicio Político del Fiscal General del Estado presentada por la Organización Nacional Anticorrupción (ONEA) el pasado martes 6. La solicitud fue entregada a la Legislatura por el director de la ONEA Iván Gidi Blanchet y obedece a la inconformidad ciudadana por los actos y omisiones de Winckler Ortiz que, conforme a la ley, han afectado los intereses públicos fundamentales y el correcto despacho de la Fiscalía General del Estado, lo que indica que de proceder, el todavía funcionario no solo sería destituido por mayoría sino sometido a proceso, ya que el tema es respaldado por otras fracciones diferentes al PAN, PRD y MC.

MIENTRAS TANTO, a Yunes Linares, uno de los pocos amigos que aún le quedan, acaba de perderle la fe, y en ese tenor amenaza denunciarlo por delitos electorales, pues olvidando la vieja amistad que les unía decidió respaldar a José de Jesús Mancha Alarcón para la dirigencia Estatal del PAN. Se trata de Joaquín “el chapito” Guzmán Avilés que ante las presuntas irregularidades registradas en las elecciones internas para la renovación de la dirigencia Estatal del PAN, anunció que impugnará los resultados ante los tribunales electorales. Por lo pronto sus seguidores tomaron las instalaciones blanquiazules, en tanto una vieja amistad está por destruirse, producto de las traiciones palaciegas que en la pasada contienda jugaron un papel determinante. Yunes-Winckler-Guzmán Avilés podrían terminar odiando al primero por embarcarlos en una aventura que no resultó, por lo que ahora pende sobre ellos una agresiva guadaña: al Fiscal por tratar de imitar al “caracol” mientras que el “chapito” por cuentas pendientes que dejó en la Secretaría de Agricultura y Ganadería. Así de simple. OPINA carjesus30@nullhotmail.com