Durante muchos años ha perdurado el connubio de los banqueros establecidos en México y las elites del poder, por ese jugoso acuerdo han conseguido pingues ganancias con base en una indecorosa expoliación a los cuentahabientes, comisiones desproporcionadamente elevadas e intereses de usura convirtieron a México en un paraíso para los financieros en la Banca. Pero el “testereo” provocado por la iniciativa de Monreal en el senado parece haberlos sensibilizado y se declaran prestos a ser “un gran aliado del gobierno”; en esa lógica Marcos Martínez Gavica, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), anuncia buenas nuevas en los meses por venir. A ver si es cierto.