Fuero eclesiástico, fuero militar, fuero constitucional, son tres versiones de una faceta: la inmunidad. La Iglesia, amparándose en el Derecho Canónico, pretendió sustraer de la vía civil a los clérigos, pero a eso se dio fin en la Constitución de 1857; el Fuero Militar está inscrito en el artículo 13 Constitucional “Subsiste el fuero de guerra para los delitos y faltas contra la disciplina militar…”; y el fuero constitucional o inmunidad legislativa, como garantía a los legisladores de no ser molestados en sus opiniones como tales. Pero en México abusamos de esta figura y se ha usado como manto de impunidad, como lo pudimos comprobar en los casos de Silva Ramos y Tarek Abdalá, entre otros. Ahora, la Cámara de Diputados discutió eliminar la figura del fuero, pero las bancadas unidas del PAN-PRI y MC apartaron para su discusión artículos torales de la iniciativa, y no llegaron a acuerdos con los de Morena y compañía, por lo cual la iniciativa queda en suspenso y el tema será agendado para febrero próximo.