Sociedad 3.0

Vecino de la población de El Higo, en el norte del Estado, reporta el caso de una anciana que no tiene una vivienda y se acuesta a dormir a la intemperie, sobre una banqueta, en la colonia La Gloria, ante la indiferencia de decenas de personas que pasan todos los días por ese lugar.

La señora responde al nombre de Yolanda y su único pariente conocido es su hijo, llamado Bocho, un hombre que no se encuentra en uso de sus facultades mentales, al parecer por haber abusado en el consumo de enervantes.

A esta redacción llega un video y fotografías de ambos. En el video, tomado durante la noche, se observa a la senecta mujer explicando dónde se acomoda sobre la banqueta y dice que no puede quedarse en otro sitio porque ya recibió ataques sexuales de borrachos que deambulan por la zona.

Igualmente manifiesta su esperanza de que le ayuden para construir “un jacal” en un pedazo de terreno aledaño.

Bocho, el hijo.

Cabe señalar que las temperaturas en aquella población han descendido hasta los 7 grados en las últimas semanas, por lo que el sufrimiento de esta mujer y su hijo expuestos al viento congelante de los días y madrugadas es inenarrable.

Si llueve, apenas unos plásticos atajan la lluvia, pero nada pueden hacer si la precipitación pluvial incluye aire.

Autoridades municipales del DIF, los católicos vecinos de la localidad o los grupos protestantes religiosos harían bien en materializar en una filantropía concreta sus teorías de auxilio a los necesitados y amor en estas fiestas navideñas por dos personas que realmente sufren las miserias de la vida.