El mayor presupuesto que se le dio a Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es una fuente de preocupación para la agencia de calificación crediticia Moody’s, ya que existe la posibilidad de que ese apoyo sea recurrente y afecte en el mediano plazo la nota del país.

“Aunque la postura fiscal neutral apoya el perfil crediticio de México, la evidente prioridad que se da a Pemex y CFE en el Presupuesto 2019, que seguramente estará ahí durante el sexenio, genera preocupación en torno a la posibilidad de que las paraestatales se conviertan en una carga recurrente para el Gobierno federal que potencialmente deteriore el perfil crediticio soberano en el mediano plazo”, dijo Jaime Reusche, analista soberano de Moody’s.

De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto 2019, que entregó Hacienda al Congreso el sábado, Pemex recibirá 18 por ciento más en términos nominales a 469 mil 601 millones de pesos, mientras que a la CFE se destinarán 434 mil 702 millones de pesos, 12 por ciento más que en 2018.

Jaime Reusche señaló que el Presupuesto 2019 tiene supuestos de ingresos realistas, aunque incluyen precios y producción de petróleo un tanto optimistas.

“La propuesta de presupuesto está en línea con lo anunciado por la nueva administración en cuanto a mantener la prudencia fiscal. En cuanto a gastos, se incluye un fuerte recorte de gastos administrativos en favor de la inversión pública y el gasto social”, indicó.

Por otra parte, la calificadora Fitch señaló que la política energética es un área clave de la incertidumbre política y aunque se le haya aumentado el presupuesto a Pemex, es poco probable que logre revertir la caída en la producción de crudo.

“El presidente López Obrador ha abogado por una mayor autosuficiencia en energía y productos refinados y una mayor producción de petróleo. Sin embargo, es poco probable que el mayor presupuesto revierta lo suficiente la disminución de la producción de la compañía y la contracción de las reservas de petróleo”.

Con información de ElFinanciero