En cualquiera de las grandes ciudades del mundo occidental las cámaras de video vigilancia son herramienta indispensable que coadyuvan en la prevención e inhiben la delincuencia, al igual que aportan información gráfica sobre secuencias delincuenciales, de allí que su ubicación estratégica y su número acrecido cobren especial importancia en la lucha contra el crimen. Por eso es preocupante que en la entidad veracruzana, de las seis mil cámaras del Sistema estatal de videovigilancia que anunciara Yunes Linares solo funcionan mil 800, evidentemente insuficientes para un eficiente combate al crimen, de por sí desatado en extremo en todo Veracruz. Es el grave reto del nuevo gobierno estatal, que al menos en los 20 primeros días desde su arranque, no ha dado señales claras de lo que piensa hacer en materia tan importante.