Un gobierno auténticamente democrático finca su prestigio en los resultados de su gestión, la cual refiere desde una obra pública, la estricta aplicación de la justicia, eficientes políticas de seguridad pública y otorgar un buen servicio de salud a la población gobernada. Pero, cuando acude a acciones de simulación intentando engañar a la ciudadanía por supuestamente hacer justicia, como eso de que César del Ángel y ahora la señora Gina Domínguez paseen por el área privada del Hospital Rafael Lucio aparentando estar enfermos para evadir el reclusorio. En respuesta, al interior del nosocomio circula ya el irónico rumor de que ese lugar ya no es de Alta Especialidad”, sino de “elevada reclusión”. No es aceptable ese tipo de procedimientos en un Estado de Derecho porque no pasa inadvertido y, como dice AMLO, el pueblo es sabio”.