Para el gobierno de López Obrador debe ser prioritario el cabal esclarecimiento de las causas que originaron el accidente aéreo en el cual murieron connotados políticos poblanos, un acompañante y los dos miembros de la tripulación; la exigencia pública acrecienta la presión hacia las autoridades, a pesar de su inmediata reacción para dar a conocer el accidente e intervenir directamente a través de representantes con injerencia directa en la investigación. Sin embargo, el ambiente político, ya contaminado de por sí, no evitará la fluencia de especulaciones torcidas, reforzadas por la ancestral desconfianza hacia las autoridades, indistintamente del signo político-ideológico que estas postulen. De allí la urgencia de AMLO por acudir a instancias internacionales para que diluciden el caso, pues sus largos años en los llanos opositores le han enseñado el grave deterioro que en México tiene la palabra del gobernante.