En realidad, es desalentadora la postura de Donald Trump respecto al cambio climático de cuya existencia hay preocupantes muestras en todo el orbe, sin embargo, para el presidente de los Estados Unidos tal fenómeno no existe y ha reiterado su retiro del acuerdo de París. Trump va en sentido contrario a los postulados de otras naciones de economía desarrollada, cuyos presidentes están alertas frente al problema: “El sistema multilateral está en crisis”, reconoce Emmanuel Macrom, presidente de Francia. Pero el calentamiento global no parece preocuparle a Trump, lo cual induce a pensar que la humanidad seguirá el destino diseñado por dirigentes inconscientes de su deber, porque cuando no son los Estados Unidos, es China u otra nación las que ponen obstáculos a un acuerdo sobre este tema de interés mundial. Cuando se pongan de acuerdo, quizás ya sea demasiado tarde.