Viernes contemporáneo

Eric Patrocinio Cisneros Burgos, secretario de Gobierno, ya empuercó al gobernador Cuitláhuac García, ya empuercó a la propia secretaría de Gobierno, ya empuercó al Congreso del Estado y ahora, como un “Rey Midas” al revés, que todo lo que toca lo convierte en mierda, está empuercando a los Colectivos de desaparecidos. En su afán por correr al fiscal Jorge Winckler, y ante las torpezas cometidas, pues por la vía legal no ha podido hacerlo, ahora empuerca a los Colectivos, no a todos, y lanza a supuestos miembros de Colectivos como “perros de presa” para que le tomen las oficinas a Jorge Winckler. No es la primera vez que los “colectivos” hacen algo así. Hace dos años, unas cuantas personas que se ostentaban como parte de los colectivos de familiares desaparecidos dieron portazo a las oficinas de la Fiscalía y obligaron al fiscal a reunirse con ellos. En ese entonces los comandaba la licenciada Pia Irene Salazar Santana, quien era parte de la defensa de Arturo Bermúdez Zurita. Esta mujer no sólo encabezó el “portazo” en la Fiscalía, sino que además les pasaba notas escritas a las madres para que increparan a Jorge Winckler y a Roberto Campa. Es lamentable que algunos miembros de los Colectivos, que no todos, se presten como peones para satisfacer las obsesiones del “porro de Palacio”. Cabe señalar que el mismo gobierno del estado ha puesto a disipación de estos supuestos miembros de colectivos, autobuses y baños portátiles, de esos que ni Obama tiene. Si Patrocinio Cisneros cree que la ciudadanía no se da cuenta de sus artimañas, está equivocado. Poco a poco se desgasta el secretario de Gobierno, poco a poco hartará la forma porril como actúa. ¿Hasta dónde será capaz de llegar este sujeto para satisfacer sus obsesiones?

Solecito se quema, “los baños los solicitamos a la secretaría de gobernación”; Solecito politizado nunca fue un colectivo legítimo

La respuesta del Colectivo Solecito al boletín que emitiera la Fiscalía General del Estado de Veracruz termina siendo un exabrupto: “@FGE_Veracruz ¡MIENTE MIENTE MIENTE! Con el gobernador ni consultamos esta toma de fiscalía y ya lo hemos hecho antes con Duarte. Los casos abandonados y ahora ponen cifras que ni ustedes se las creen. Creen que los veracruzanos somos tontos”. No Solecito, ustedes creen que los tontos somos nosotros. ¿Acaso creen que no nos damos cuenta? ¿Cuál es su afán? Dejan salir a Arturo Bermúdez Zurita y guardan silencio. Ahora politizan su politizado movimiento y dicen que los insultan y que todo lo hacen por sus hijos, pero también dicen que las carpas que colocaron frente a la Fiscalía son de ustedes y que los baños se los pidieron a la Secretaría de Gobernación, ¿o quisieron decir Secretaría de Gobierno? ¿Cómo, una institución apoyando a civiles para que tomen las oficinas de una institución? Lo único que el Colectivo Solecito está haciendo es desgastar el concepto “Colectivo de Familiares de Desaparecidos”, un concepto que tiene toda la consideración de la sociedad. Pero que Solecito se preste a las maniobras politiqueras del secretario de Gobierno es lamentable, porque Solecito ya no es luz, es cielo grisáceo, oscuro. Nunca exigieron que Arturo Bermúdez, a quien Colectivos legítimos señalan como el asesino de sus hijos, regresara a la cárcel; nunca se manifestaron por ese acto de aberrante injusticia. Pero a la orden del “porro de Palacio” van y toman la Fiscalía. Politizando su movimiento avergüenzan a los colectivos legítimos; lo que demuestra que ustedes nunca fueron legítimos.

Se estaba tardando el “Compayito”; Juan Carlos Molina renuncia a la bancada del PRI en el Congreso

La verdad, el único que desentonaba en la bancada del PRI en la Legislatura del estado era Juan Carlos Molina. Jorge Moreno Salinas estaba a las órdenes de su jefe Héctor Yunes; Érika Ayala fue suplente de Héctor Yunes en el senado y como diputada local plurinominal, también era posición de Héctor Yunes. Juan Carlos era el único que no tenía nada que agradecerle al político choleño. Pero no sólo eso, todos se estaban dando cuenta que a Héctor Yunes se le queman las habas por convertirse en militante de Morena. Bueno, en la visita de López Obrador a Xalapa ya se quería subir al templete para salir de su closet político. Es por ello que la renuncia de Juan Carlos Molina de la bancada del PRI es un acto de congruencia, el acto de un dirigente que no está a costumbrado a recibir órdenes de un sujeto que lo único que quiere es forjar su tercera candidatura a la gubernatura del estado. Pero no sólo eso, ha trascendido que, a Juan Carlos Molina, quien le regresó la vida a la CNC hace algunos años, ahora se la quieran quitar. ¿Quién? Pues sus propios compañeros de bancada, sus solidarios compañeros de bancada. ¡Qué poca madre! Por eso, ya lo dijo él, ¡mejor solo que mal acompañado! A ver qué hacen los dos miembros del PRI en la Legislatura, porque sin el miembro que se les fue, ya no son bancada.

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