Un museo representa el acervo paradigmático de la cultura, crearlo expresa ansias de conocimiento de sí mismo, desaparecerlo denota ignorancia y desinterés por el quién somos y hacia dónde vamos. Por tal razón, resulta desalentadora la decisión del gobierno encabezado por Cuitláhuac García de desaparecer el Museo Interactivo de Xalapa, pero lo más sorprendente es la apatía de la sociedad xalapeña por defender ese sitio cultural sin manifestar su oposición. Tal vez quieran explicar la medida por el abandono en que se encontraba ese Museo, pero no alcanza a justificar el desatino, porque en todo caso urgía su rescate, no su desaparición. Esta desencantadora decisión gubernamental, recuerda los tiempos de Echeverría, cuando el ingenio popular, no sin sarcasmo, discurría: “cuando no sepas qué hacer, crea una Comisión”, solo que aquí ni esa molestia se tomaron, pues en vez de tomarse el trabajo de recuperar el Museo, simplemente lo desaparecen.