No es buen síntoma la salida de Mauricio Audirac del reclusorio de Pacho Viejo, pues por el daño ocasionado a Veracruz ese debiera ser su lugar fijo de residencia; más aún, este hecho se da a solo tres días de haberse iniciado un gobierno que se anuncia como prototipo de una trasformación para mejorar, no para empeorar. A esa sintomatología, se agrega la embestida del señor Arturo Bermúdez, otro residente de la colonia Pacho Viejo, contra el fiscal del estado, a quien denuncia por simular un fraude procesal en vías de obtener inmuebles del ex secretario de SSP de Duarte de Ochoa. Esta inusitada denuncia, se presenta cuando en el Congreso local se arma contra el fiscal Winckler un juicio político, entre cuyos requisitos está la de reunirse tres denuncias en el mismo sentido para proceder a llevarlo a cabo. ¿A cambio de qué es la denuncia de Bermúdez? Ya salió Audirac, ¿el siguiente será siguiente Bermúdez?