Línea Caliente

Por Edgar Hernández*

 

“Hacer realidad la Cuarta Transformación, luego los proyectos personales”, dice

 

“Recuerdo muy bien a don Fernando; lo respeté pero sí, un día me le manifesté cuando fue gobernador; fue durante un desfile del primero de mayo, allá muy cerca de la universidad, Dante tuvo que intervenir”, evoca.

Maoista de corazón, hoy demócrata por convencimiento. Con ideas de una izquierda acaso moderadas, acaso radicales, pero hoy institucional al ser gobierno, Manuel Rafael Huerta Ladrón de Guevara ha sido calificado de todo: vicegobernador, super coordinador, jefe de Cuitláhuac, amigo personal del Peje, aliado de Nahle para la gubernatura…

Lo cierto, sin embargo, es que su interés empieza y cierra fronteras con el proyecto de la república rumbo a la cuarta transformación planteada por Andrés Manuel López Obrador para los siguientes años.

Oriundo de Naolinco –su abuelo fue presidente municipal en la época de Adolfo Ruíz Cortines- Huerta Ladrón de Guevara deja muy en claro en charla con este reportero que “ni tengo diferencias con el gobernador Cuitláhuac García, ni estoy pensado en el 2024”.

Presentes en la larga charla el Místico, Marco Aguirre y Rene del Valle, dos excelentes columnistas, periodistas de toda una vida.

Huerta, ya se aproxima al sesentón, robusto, pelo cano y sin pelos en la lengua lleva la friolera de 30 años en la lucha política y es tal como lo describe Mary Ramírez “A los 18 ya participaba en manifestaciones de protesta contra los regímenes autoritarios de los presidentes emanados del PRI y que se atrevieron a  ser protagonistas de hechos sangrientos en contra de estudiantes y muchos mexicanos que se manifestaban abiertamente en contra del abuso y la corrupción”.

Hoy, medio siglo después del parteaguas del 68, este personaje que a muchos cae bien y en igual proporción disgusta a la otra mitad, posee algo irrebatible, sus ideales.

Desde temprana edad, allá en Naolinco, luego en Xalapa, más tarde por todos los rincones de Veracruz, marchó recorriendo pueblos y ciudades; se manifestó contra el abuso, la corrupción, las políticas de abandono hacia las clases más desprotegidas, siempre pegado a la izquierda, siempre bajo las banderas de los partidos de izquierda.

Así,  se mantuvo en el PRD, en el PT y en años recientes fiel seguidor de Andrés Manuel López Obrador cuando decide fundar el partido Movimiento de Regeneración Nacional.

Hoy, luego de la demoledora participación democrática del primero de julio donde la república dio un vuelco, Manuel recibe una generosa tajada de poder al ser nombrado por el presidente, Coordinador Estatal de todos los programas federales en el estado de Veracruz.

¿Casi nada, eh?

Ello encendió el arrebato, las bajas pasiones y, por supuesto, la especulación primero de quién mandaría en Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez o él, luego si iba etiquetado para el 2024.

Huerta ataja subrayando que el gobernador y jefe político de la plaza es Cuitláhuac. “Es el responsable de Veracruz, de sus instituciones y del buen gobierno”.

Manuel Huerta se cuida. No se sale del guión.

Es puntual cuando afirma que “la transformación de la vida pública y política no obedece a dirigentes, ni a un solo hombre, sino a la sabiduría y a la fuerza del pueblo”.

El poderoso coordinador, desde el día que fue ungido, no deja los reflectores, sigue en las candilejas, pero no pierde su esencia. Para empezar no suelta esa playera guinda que ha de tener al menos unas 200 lavadas y esa legendaria chaqueta beige que es la misma en todas las fotos, sola se ha de parar al igual que esos jeans deslavados que hasta parecen a la moda a fuerza de años de uso.

Huerta Ladrón de Guevara deja por estos días la dirigencia del poderoso partido Morena para entrarle de lleno al miura de 70 cuernos que son las delegaciones federales que aglutinan a miles de empleados federales, programas de toda índole y quistes tan viejos como el viejo PRI. La federal, es una burocracia eternizada, corrupta, de “moches”, acostumbrada a ni hacer nada y fingir que hace todo.

Huerta Ladrón de Guevara, sin embargo, le entrará sin tintes partidistas ya que “ahora somos gobierno y venimos de una lucha en donde nuestro valor fue haber sido necios en persistir, en no doblarnos en circunstancias adversas que no dejan de estar presentes en las luchas de nuestro pueblo”.

En realidad no solo Huerta, sino la república entera están conscientes de que esto cambió de una vez y para siempre.

“Esta lucha de nuestro pueblo, repone, viene de décadas atrás. Son muchos años de lucha en nuestro país al igual que a Andrés Manuel López Obrador nos coloca en una obligación moral y política de estar al frente de esta lucha, y eso se logró, en efecto, gracias a la circunstancia política de Andrés Manuel López Obrador”.

El hoy muy solicitado político, el que siempre estuvo en la calle al frente de las marchas y las manifestaciones, el siempre despreciado por los déspotas del poder, deja muy en claro que “No seré el vicegobernador”.

Su responsabilidad directa serán los 24 delegaciones federales prestas a reanudar los programas de asistencia y atención social, alimentaria y médica; los presupuestos que envíe el centro para programas carreteros, planes y presupuestos petroleros y programas federales de seguridad pública, un mundo de temas, programas y acciones a seguir “ya en marcha”.

“Eso no da tiempo para ser vicegobernador, ¿No?”, dice con sorna, dice con seriedad, dice convencido que a cada quien lo que le corresponde.

La charla se alarga, pero llega la hora de la despedida. Le levanta de la mesa del restaurante a pagar la cuenta ¡insólito!, no sin antes recordar que “Estamos conscientes de la gravedad del grave rezago que vive Veracruz tras 80 años de gobiernos que han medrado del uso de los recursos públicos, hay mucho que hacer, estos dos años también se perdieron…”.

¿Y el 2014?, le pregunta el reportero.

“Lo charlamos en el 2024”, remata.

Manuel Huerta Ladrón de Guevara es licenciado en Derecho y Sociólogo Urbano por la Universidad Veracruzana. Fue ex diputado federal por el partido del Trabajo en la LV Legislatura de los años (1991-1994) y de acuerdo a Wikipedia, en el año 2003, fue servidor público de las primeras administraciones de izquierda en la capital del país con el PRD. Jefe de asentamientos humanos del Programa de Mejoramiento de Vivienda del Instituto de Vivienda del DF entre 2003 y 2004 y, posteriormente, fungió como subdirector del Programa de Mantenimiento de Vivienda de esa misma dependencia entre 2004 y 2005, en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

¿2004-2005?

Ahí está la respuesta de su fuerza política. Es ahí donde consolidó su amistad con Andrés Manuel López Obrador, que data de 40 años, en donde ya se planteaba que lo que buscaban esos luchadores sociales no era un cambio de gobierno, sino un cambio de régimen político.

¡Y lo lograron!

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo