Uno de los éxitos de MORENA está fincado en la esperanza de un pueblo atormentado por los desatinos, abusos y latrocinios de una voraz y parasitaria clase política viviendo a expensas del presupuesto público. No necesariamente porque las propuestas del nuevo gobierno sean las mejores por cuanto a su implementación se refiere, pero la población sigue a AMLO porque representa al adalid de un cambio que implica sanear el ambiente político. Sin embargo, cuánta desesperanza adicional causa la latente posibilidad de ver a Javier Duarte de Ochoa, el cabecilla de la banda recientemente ehresada de Pacho Viejo y demás congéneres, saliendo del reclusorio norte para impunemente disfrutar de lo que despojaron a Veracruz.