2646 votos separan al PAN de la alcaldía regiomontana, eventualmente ya ganada por el PRI. Pero Felipe de Jesús Cantú, el candidato panista, pide voto por voto y convoca a su opositor priista, Adrián de la Garza, acepte ese recuento, porque de otra manera, dice, no aceptará el resultado y la elección se judicializará. No faltará quien se refiera a la sempiterna costumbre de los perdedores de izquierda a exigir el voto por voto como si fuera su invento patentado, pero se trata de un procedimiento instituido para darle vigor al resultado electoral. Aunque, obviamente, al ganador solo importa aquello de “lo caído, caído”. Amaneciendo el jueves ya se sabrá quién ganó, igual que el PAN se irá a los tribunales.