Navidad y diputados de la muerte: Arquidiócesis de Xalapa

No. 241 Xalapa, Ver., a 23 de diciembre de 2018

 

Cada 24 de diciembre celebramos la fiesta de la Navidad, el nacimiento del hijo de Dios. Delante del portal estamos llamados a contemplar el amor divino que se expresa a través del misterio de la Encarnación, en efecto, dice la Sagrada Escritura: “La Palabra se hizo carne y puso su morada entre nosotros y hemos contemplado su Gloria” (Jn 1,14).

 

Con la celebración de la Navidad tomamos conciencia de cómo Dios se acerca nuevamente a nosotros desde la imagen de un recién nacido para que también nosotros nos acerquemos a él, provocando la experiencia del encuentro, experimentando su amor y llenándonos de su presencia. Este encuentro con Dios nos impulsa también a solidarizarnos con quienes sufren situaciones de dolor, miseria o hambre, así como con los más vulnerables, como son los niños no nacidos.

 

El hecho de que Dios se acerque a nosotros en la Navidad, desde la figura de un recién nacido, revela por una parte cuál es el procedimiento y el lenguaje de Dios, y por la otra, cómo “lo pequeño” es una mediación apropiada para descubrir su presencia. Dios se manifiesta en la humildad de la carne; los pequeños y los indefensos revelan el rostro de Dios. Los pequeños son la vía más segura para llegar a Dios.

 

¡Qué contrastes! Entre lo que estamos viviendo desde la experiencia de fe en estos días de la navidad y lo que están orquestando los legisladores federales al querer legalizar el aborto en todo México. La mayoría de los ciudadanos, incluso los no creyentes, en estos días de navidad son conscientes de que las fiestas decembrinas se originan por la celebración del nacimiento del niño Jesús que trae una gran alegría a toda la humanidad, mientras que muchos legisladores federales se alinean con una mentalidad antivida, en franca traición al pueblo a quien se deben y mostrando un abierto rechazo a la vida naciente.

 

El pasado 21 de diciembre de 2018 se debatió en la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados en San Lázaro, la iniciativa de la Diputada Morenista Lorena Villavicencio que busca legalizar el aborto en todo el país. Ciertamente esta comisión puede emitir su opinión, sea a favor o en contra, con estricto apego a los requisitos legales exigidos en el ordenamiento de la materia, uno muy importante lo constituye el debido quórum para que dichas opiniones tengan validez, en este caso no lo hubo y aun así se procedió a la votación.

 

Resulta que la sesión de esta comisión inició sus trabajos con 19 de 32 legisladores que la integran, pero durante el desarrollo de la misma, 5 legisladores abandonaron la sesión. A pesar de ello, se llevó a cabo la votación, esto es, con solamente 14 diputados. Para poder llevar a cabo la votación y para que tuviera validez se requería al menos, la presencia de 17 diputados, es decir la mitad más 1. Lamentablemente la votación se hizo solamente con 14 diputados. 11 votaron a favor de la legalización del aborto y sólo 3 defendieron la vida.

 

Estos fueron los diputados que votaron a favor de legalizar el aborto: Josefina Villavicencio (Morena), Hugo Rafael Ruiz (Morena), Ana Lucía Riojas (Sin partido), Ericka Vanessa del Castillo (Morena), Kehila Ku (MC), Dorheny García (Morena), Claudia Tello (Morena), Samuel Calderón (Morena), Jannet Tellez (Morena), Adriana Aguilar (Morena), Mónica Rodríguez (PRD).

 

Anotamos que 2 de esta lista de diputados abortistas son veracruzanas, Claudia Tello Espinosa y Dorheny García Cayetano. ¿Habrán consultado a sus representados? ¿No les basta el ambiente de muerte que reina en nuestro territorio que quieren más derramamiento de sangre? Y todavía más grave, están haciendo una opción por el asesinato de niños indefensos en el vientre materno.

 

Nuestro reconocimiento y admiración a las 3 diputadas que votaron a favor de la vida: Graciela Zavaleta (Morena) Susana Cuaxiola (Morena) y Josefina Salazar (Pan), quienes se sostuvieron a pesar de la hostilidad y mentalidad antivida que les rodeaba.

 

Observamos la incongruencia de estos diputados de la muerte quienes traicionan a la sociedad que se ha manifestado mayoritariamente a favor de la vida. ¿A quién desean complacer? ¿Con quién se quieren congratular? ¿A qué negros intereses desean servir? ¿Cuánto costará su voto al pueblo mexicano? En México a nadie beneficia este tipo de políticas, sólo a quienes hacen del aborto un vil negocio. Ahora resulta que quienes defendían a los más vulnerables se están alineando para destruirlos.

 

La Comisión de los derechos humanos de la cámara de diputados, además de actuar en forma ilegal, está atentando en contra del derecho más importante de una persona, el derecho a la vida.

 

Pbro. José Manuel Suazo Reyes

Director

Oficina de Comunicación Social

Arquidiócesis de Xalapa

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