Xalapa, Ver. 24 de diciembre 2018/ Redacción por Sociedad 3.0

En España decenas de personas y colectivos de protección animal exigen justicia por el asesinato de la perra de un vendedor ambulante, llamada Sota, cometido por un agente de la policía de Barcelona con un disparo en la cabeza.

Según la versión del policía, el 18 de diciembre, el agente disparó al ser atacado y mordido por el animal, que se encontraba junto a su dueño en el acceso al aparcamiento del Hotel Ayre de Gran Vía, en Barcelona. Una patrulla del distrito Sants-Montjuïc le habría pedido al propietario de Sota identificarse al ver que la perra estaba sin atar y sin bozal, “deambulando solo” y siendo de una raza “potencialmente peligrosa”. En el transcurso de esa identificación, el perro se habría abalanzado sobre el agente y éste le habría disparado.
Testigos contradijeron la versión policial, aseguraron que las autoridades utilizaron de forma injustificada la fuerza y afirmaron que la perra no atacó en ningún momento a los agentes. Sota fue identificada en medios españoles como la única compañía de Tauri Ruusalu, un joven que se gana la vida vendiendo pulseras en las calles del centro de Barcelona.

 
“Cerca de Plaza España, he sido testigo de cómo la policía, la Guardia Urbana, pedía la documentación a un chico que estaba pidiendo en la calle con su perro. Antes de que esta persona, el chico que estaba pidiendo, entregase la documentación el policía le dio una torta (golpe) y el compañero del policía ni se inmutó. El perro les chico ladró un par de veces y el urbano sacó una porra (bastón) extensible, le puso la rodilla en el cuello al perro, que para poder hacer eso a un perro si está agresivo no se podría, y efectuó un solo disparo a la cabeza del pobre bicho. En ese momento el chico que estaba pidiendo vio a su perro muerto en el suelo, perdió los papeles (como es normal), cogió su tabla de skate y agredió al policía que sin ningún tipo de razón había disparado al animal”, señaló un testigo del hecho citado por el Partido Animalista (PACMA) en un video difundido en redes sociales.

De acuerdo con la policía, al ver que abatían a su perro, el joven dueño agredió al agente con un patinete, siempre según la versión policial, motivo por el cual acabó detenido. La Guardia Urbana concluye de esta forma que el policía actuó “en defensa de su integridad física” y sin tener otra opción. Han asegurado asimismo en su cuenta de Twitter que el agente está ahora de baja médica por contusión en la frente y ruptura dental. Al preguntarles si el informe no recoge rastro del mordisco, fuentes municipales precisaron que el tiene una “erosión en el brazo”.

“Al escuchar el tiro me acerqué y sólo vi como los policías reducían con fuerza al chico”, relató David, vecino de la calle Mèxic, esquina con Gran Vía. El Bajaba de su casa este martes el mediodía cuando se encontró con la escena. Relató como seis policías le redujeron con “mucha contundencia”, incluso llegando a golpear el joven contra un autobús. “Él estaba fuera de si, como lo estaría yo si hubieran matado al mío”, explicó el vecino de Sants. Según este testigo, llegaron al cabo de poco varias patrullas más, mientras el perro yacía en la acera junto a un charco de sangre.

La actuación policial despertó una ola de indignación entre colectivos animalistas, como la propia FAADA o el partido PACMA, que esta semana convocaron protestas en la plaza Sant Jaume y frente al Hotel Ayre. Decenas de personas se congregaron al grito de “asesinos”, “justicia para Sota” o “la policía tortura y asesina”. Pusieron también velas en el lugar donde falleció el animal.

“Es inadmisible que un ayuntamiento autoproclamado animalista resuelva a tiros los problemas con los animales”, lamentó el PACMA.

 
“Exigimos explicaciones urgentes que determinen los motivos de esta terrible muerte”, abundó. Algo parecido manifestó la Candidatura de Unidad Popular (CUP), que pidió que haya “consecuencias” para el agente que disparó al animal y que la denuncia no se archive “como acostumbra a pasar con las malas praxis policiales”.

En este aspecto, la Guardia Urbana ha informado que, siguiendo el protocolo siempre que hay uso de armas reglamentarias, se ha abierto una revisión de lo sucedido a cargo de la Unidad de Deontología y de Asuntos Internos (UDAI). Por su parte, también el centro de derechos humanos Irídia anunció que abrió una investigación e hizo un llamado para recabar testimonios.

Lugo del asesinato incluso la Alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se pronunció sobre unos sucesos que calificó de “tristes”. “Lamento la muerte del perro Sota y entiendo la ola de solidaridad”, expresó, para luego pedir “prudencia antes de hacer juicios” y pedir “confianza” en la investigación en curso.

Con información de El Diario.es