Si hubiera que instituir un premio a la ausencia de sensibilidad política, a la falta de mesura en el servicio público del nivel municipal, sin duda, uno de los acreedores indiscutibles a la presea sería el alcalde de Xalapa, Hipólito Rodríguez, una de las bases de ese veredicto sería aquella declaración sobre el reclutamiento de colaboradores fuera de la entidad porque aquí no encontró gente con los perfiles adecuados para integrar su equipo. Pero si eso no bastará, porque obviamente tendría fuerte competencia, la balanza terminaría de inclinarse a su favor ahora que se pronuncia en defensa de Clementina Guerrero, calificando como “reclamo justo” recibir su pensión por el IPE y , a la vez, cobrar como tesorera, precisamente cuando se analiza si en el doble cobro no se incurre en acciones violatorias a la normatividad vigente.