Rusia ha despedido el año 2018 con una trágica noticia. Un edificio de viviendas de la ciudad de Magnitogorsk se desplomó parcialmente en la madrugada del 31 de diciembre debido, con toda probabilidad, a una explosión de gas. Como consecuencia han fallecido cuatro personas. Casi 70 permanecen desaparecidas.

”De momento, se conoce la suerte de al menos 68 personas: de ellas hay cuatro muertos, 16 han sido evacuadas, incluidos 7 niños”, dijo a los periodistas Dimitri Fedechkin, portavoz del gobernador de Cheliábinsk, provincia del sur de los Urales a la que pertenece Magnitogorsk.

En el edificio, de diez plantas situado en la calle Karl Marx, resultaron afectadas 48 viviendas, en las que están empadronadas 110 personas.

Tras hacer cuentas, no hay noticias de 68 personas, que “podrían estar bajo los escombros, en casa de unos parientes o de vacaciones”, explicó a la prensa el vicegobernador, Oleg Klímov.

Por precaución los vecinos de los dos portales al lado del siniestrado han sido evacuados a escuelas cercanas.

Actualmente en Magnitorosk se están registrando temperaturas en torno a 20 grados bajo cero.

La explosión se produjo a las cuatro de la madrugada, medianoche del domingo a lunes. Como consecuencia se derrumbaron del tercer al décimo pisos de un mismo portal.

 

 

Fuente: Vanguardia Internacional/Photo: Maxim Shmakov, AP