Ya como alcalde Hipólito Rodríguez ha demostrado ser un deficiente investigador, pues tuvieron que pasar doce meses para percatarse que los inspectores de comercio incurren en actos de corrupción, cuando es un hecho reconocido universalmente y se suponía lo iba a combatir desde el arranque de su investidura. Pero más vale tarde que nunca, pues ha decidido reorganizar el área de Inspección Comercial, suponemos para terminar con la corrupción en ese ramo. Aunque invita a deducir que, si el diagnóstico le llevó un año al alcalde, tal vez tengamos que esperar uno más para saber si sus reacomodos tendrán el éxito esperado. Además, por lo visto, al señor alcalde le fascina eso de la “Gestión” porque lo aplicó a quienes recolectan la basura en la ciudad y ahora anuncia que implementará una Oficina Única de Gestión para la apertura de negocios.