Es frecuente escuchar en el coloquio amistoso la discusión entre el significado del cambio de calendario: “un año más”, dicen algunos, “un año menos”, dicen otros; sin deseos de sugerir una opinión determinante, nos inclinamos por aceptar como mejor referencia el “un año más”, pues se acumula a la experiencia de vida, y porque el “un año menos”, cojea ante la insinuación del ¿“a qué le restas si no sabes cuánto más vivirás”? Efectivamente, si supieras cuántos años vivirás entonces sí cabría el “año menos”, de esta manera, permanece vigente el “un año más”.