En verdad, el impacto de la noticia sobre la salida del reclusorio de Pacho Viejo de dos personajes indiciados por la opinión pública como depredadores del erario estatal, y acusados legalmente por delitos contra el patrimonio veracruzano, debe ser desalentador para la población veracruzana, ya solo falta que se nos informe de la salida de Bermúdez y la señora Gina Domínguez para completar un magnifico cuadro de reverencia a la impunidad rubricado por un “usted perdone”. Y es aún más preocupante porque nadie de entre los representantes “populares” pide cuentas al fiscal, para aclarar los motivos de ese trámite, porque al parecer en el gobierno la prioridad inmediata es tirar a Winckler y nada más. El golpe de esa noticia se amortigua con la rebaja del 15% a las tarifas eléctricas al comercio y la industria, dictada por la Comisión Reguladora de Energía. Algo es algo, lo otro corresponde al ya idílico adagio “ya nos saquearon, no nos volverán a saquear”.