Este lunes, el diario El Universal publicó en primera plana una nota sobre una investigación que llevará a cabo la Policía Federal por un presunto desvío de más de 17 mil millones de pesos de los recursos que el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) había destinado a la construcción.

La conclusión de la indagatoria ya ha sido entregada a la Secretaría de la Función Pública (SFP), así como a la Procuraduría General de la República (PGR) y están bajo la mira el ex director General de Obra del GACM, Raúl González Apaolaza, así como el ex director General de Administración de GACM, Carlos Noriega.

Se destaca la necesidad de investigar los bienes de Manuel Ángel Núñez Soto, ex gobernador del estado de Hidalgo.

Los actos de corrupción tienen que ver con contratos para la compra de materiales para construcción como tezontle y basalto. En tanto que las empresas se beneficiaron con 17 mil 724 millones de pesos.

En el documento se indica que empresas y sindicatos bajo el control de Raúl González Apaolaza fueron beneficiadas con 17 mil 500 millones de pesos.

“Sobre los precios pagados a las minas, versus en el mercado (de) mayoreo y menudeo, por el volumen estimado en 8 millones de metros cúbicos que ingresaron, (las compras) no se dieron en las mejores condiciones disponibles, en cuanto precio, calidad y financiamiento”.

“Se establece, de la investigación de la Dirección Corporativa Lado Tierra de GACM, la presunción de que deliberadamente no se contrató la operación del tren de Ferromex que está en la parte trasera del polígono y el equipo transportador de material instalado, a sabiendas del volumen del material que ingresaría a la obra y de los centros de acopio que hay cerca de las minas, como lo informó personal del sindicato, ya que este medio de transporte hubiese reducido considerablemente el costo del transporte de los materiales, así como los tiempos de entrega”.

En la práctica se pagó tres veces más por el transporte del tezontle, de 50 pesos el metro cúbico subió a 200 pesos, y por el transporte del basalto se pagaron hasta 300 pesos, ambas cantidades multiplicadas por los 8 mil metros cúbicos de la superficie.