A 15 días de que arrancó el 2019, bancos internacionales ya comenzaron a advertir una mayor debilidad de la economía mexicana y algunos incluso empezaron a recortar sus pronósticos de crecimiento.

De acuerdo con el banco estadounidense Bank of America Merrill Lynch (BofA), se espera que una marcada desaceleración de la economía estadounidense en los próximos meses, así como unas finanzas públicas más ajustadas del gobierno mexicano, impacten negativamente a la economía nacional.

Según información publicada por ElFinanciero, la institución recortó su pronóstico de crecimiento del PIB de dos a uno por ciento para este año, y elevó su estimado para la inflación marginalmente de 3.9, a 4.0 por ciento.

“Si lo vemos como porcentajes, la desaceleración en México se debe un 50 por ciento por Estados Unidos y el otro 50 por ciento por la parte interna”, detalló Carlos Capistrán, economista en jefe de BofA.

Este pronóstico es el más bajo entre los economistas de las instituciones financieras, pues en la reciente encuesta quincenal de Citibanamex el estimado más pesimista para el PIB fue de 1.2 por ciento por parte del banco Credit Suisse.

“Estados Unidos se está empezando a desacelerar y eso es muy importante para México. Hace un año creció cerca de tres por ciento y ahora esperamos 2.5 por ciento, sin embargo se esconde una desaceleración mucho más fuerte si vemos los datos trimestrales”, explicó Capistrán.

Además, el experto señaló que varías economías del mundo se están frenando a la par de Estados Unidos, como China.

El banco de inversiones JPMorgan también realizó un ajuste a la baja en sus pronósticos de crecimiento para 2019, recortándolo de 1.9 a 1.7 por ciento, debido principalmente a una mayor debilidad en la producción industrial y manufacturera del país, derivado de un menor arrastre de la economía estadounidense.

Desde las oficinas en Nueva York del banco Barclays, el economista en jefe Marco Oviedo dijo a El Financiero que si potencialmente hicieran un ajuste a la baja en su pronóstico de 1.8 por ciento, no solo sería por el impacto de la escasez de gasolina, sino también porque probablemente la economía tuvo un mal desempeño en el último trimestre del año.

“La información del IGAE del mes de noviembre nos va dar la pauta, así como los datos de ventas y empleo de enero de 2019”, mencionó Oviedo.

Con información de ElFinanciero