El presidente nacional del PRD, Ángel Ávila Romero, vino a esta capital y denunció al secretario de gobierno, Eric Cisneros, por presuntos actos de corrupción; refirió que el funcionario ofreció a alcaldes perredistas solucionar el asunto de los desvíos de recursos a su favor hechos desde el gobierno de Duarte haciéndoles firmar cantidades de las cuales recibían la mitad. Sin embargo, Cisneros aclara el asunto, niega lo que Ávila Romero dijo y, aunque acepta lo de las pláticas con los alcaldes, señala que son para resolver el asunto conforme a la ley. Entre las versiones de Ávila Romero y la de Cisneros, es más creíble la de éste, pues el que un alcalde acepte recibir la mitad de lo que firmó está muy jalado de los pelos, porque en materia de recursos públicos, si bien acostumbran arreglos en lo oscurito, en este caso tan expuesto no incurrirían en tan garrafal infantilismo. Pero, a su vez, Ávila Romero invita a Cisneros a exhibir los convenios suscritos con los alcaldes, lo cual sí sería moral y decente