Desde el 14 de enero, con la exigencia del pago de salarios atrasados, profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y normalistas impiden el paso de los trenes en Lázaro Cárdenas, Múgica, Uruapan, Pátzcuaro, Maravatío, La Piedad y Yurécuaro, provocando pérdidas por más de 7 mil 500 millones de pesos, 150 trenes parados, 8 mil 200 contenedores inmovilizados y más de un millón 200 mil toneladas de productos e insumos detenidos.

Los maestros de la Sección 18 de la Coordinadora exigen salarios atrasados, el reembolso del ISR de aguinaldos de 2017 y 2018, y compensaciones de programas educativos. Además, piden plazas para los normalistas egresados en los últimos cuatro años.

Las redes ferroviarias afectadas son operadas por Kansas City Southern de México (KCSM) y Ferromex, quienes transportan contenedores y carga general de los puertos de Lázaro Cárdenas y Manzanillo.

Felipe de Javier Peña, dirigente de transporte en Concamin, advirtió que los paros están impactando al sector de hidrocarburos, automotor, acerero, de la construcción, marítimo e intermodal, así como a la agroindustria.

“Nos daña mucho, porque están impidiendo que lleguen insumos a las zonas de transformación e industrial, y están impidiendo que salgan productos con valor agregado, incluyendo la exportación”, lamentó.

Iker de Luisa Plazas, director general de la Asociación Mexicana de Ferrocarriles aseguró que algunas plantas entraron en paro técnico por el desabasto.

Peña informó que entre los trenes inmovilizados, se encuentra un tren con 108 carros-tanques cargados con combustóleo, 350 carros tanques vacíos y carros con materiales químicos.

Además, hay mercancías como acero, maíz, trigo, soya, cerveza, cemento, materiales y refacciones para autos, aditivos y gasolinas que no pueden ni entrar ni salir, algo que ya está poniendo en riesgo el cumplimiento de los contratos internacionales y a diversas empresas.

La Alcaldesa de Lázaro Cárdenas, María Itzé Camacho, y el regidor Felimón Acosta, ambos de Morena, visitaron ayer el campamento de los maestros a quienes llevaron víveres y les ofrecieron programas sociales.

Con información de Reforma