A la manera de una película de acción está resultando el caso de los estadounidenses a quienes elementos de la Fuerza Civil agredieron e involucraron en actos supuestamente ilícitos, y en su momento fueron avalados por los secretarios de Seguridad Pública y de Gobierno, porque ahora le corresponde actuar al fiscal Jorge Winckler, quien de entrada se reunió con los afectados y dejó en claro que autoridades de los EEUU están pendientes del caso. Para nada gustaría al gobierno federal que el asunto escalara hasta una protesta del gobierno de aquel país, lo cual pone al gobernador en plena alerta para que tal no ocurra, pero eso depende ¡oh ironía! del fiscal Winckler.