Lic. Luis Carlos Soto Rodríguez

¡No mam…¡ con el Toque de queda

Fue muy sonado hace unos días en medios locales, nacionales y hasta internacionales el punto de vista, y/o propuesta, que emitió la diputada local de Xalapa, donde menciona que una alternativa para frenar la violencia de género, podría ser un “Toque de queda” (literalmente, aunque parezca increíble) para las mujeres después de las 10 de la noche, dice ella “en lo que la situación mejora”.

Es propio también hacer la consideración que, tanto el gobierno del estado, como la bancada de MORENA en el congreso, han reiterado que la postura emitida por la diputada, no representa en ningún momento la postura del partido al que pertenece, aunque es plausible esta referencia, pues como entendemos, los miembros del partido, en todo momento están fungiendo como portavoces del mismo, considero.

Al respecto, no emitiré opinión personal, aunque creo que esta postura es deleznable, en cambio hare un análisis jurídico grosso modo de algunos derechos que consideraría podrían ser vulnerados si esta propuesta y/o punto de vista emitido se implementase, pues entenderemos que los diputados son los encargados de reformar y crear las leyes, como principal función dentro de un estado con parlamento, como en el que vivimos actualmente.

Aunque también considero que muchos otros derechos humanos podrían ser violados, debido al principio de interdependencia de los Derechos Humanos, y que la acción misma de pensarlo contradice el ius cogens, circunstancia que haría entender una violación integral a la esfera jurídica de las mujeres, entendiendo también el principio de Interdependencia de los derechos humanos.

Motivo por el cual, consideraré tres ejes principales con comentarios muy básicos, para intentar hace el análisis mucho más práctico, y menos teórico,  en primer sentido se encuentra el derecho de libre tránsito, definido como “la posibilidad de transitar libremente por el territorio nacional, incluyendo el área especificada”(SCJN) esto quiere decir, el derecho que tenemos los ciudadanos de trasladarnos de manera libre, por los espacios que no fuesen limitativos, (como las vías privadas o lugares restringidos, por ejemplo). Entendido entonces por la capacidad de utilizar la VÍA PÚBLICA para circular sin restricciones.

Respecto a lo anterior, se podría considerar que al supeditar, PARA UN GÉNERO ESPECÍFICO, la posibilidad de usar la vía pública, CON UN HORARIO ESTABLECIDO, se generaría una afectación real a este derecho humano en primer sentido, pues no se estaría justificando la medida, debido a que la alternativa no está siendo sometida a un análisis científico o técnico, en el caso que esta medida se observara bajo un test de proporcionalidad, es decir sería una medida arbitraria.

En segundo sentido, también consideraría que existe la posible vulneración a la esfera jurídica de las mujeres, en el sentido del libre desarrollo de la personalidad, que en este tenor ha sido definida por la SCJN como “cuando un espacio es intervenido y este no se encuentra expresamente protegido por una libertad específica”; en este sentido, la libertad de tránsito conllevaría la posibilidad de circular por la vía pública a elección personal DE UN LUGAR A OTRO, pero es real que la vía publica no solo es utilizada para circular, existen un sinfín de posibilidades que pueden realizarse por parte de las mujeres, y que en específico no estarían privilegiadas por la libertad de tránsito.

Daré un ejemplo de lo anterior, para que pueda ser entendido de manera más práctica, cuando no se use la vía pública para la circulación, y una mujer después de la hora especificada estuviese afuera, podría caber este derecho (niños y niñas jugando fuera de sus hogares, una artista captando la cuidad por la noche, o simplemente una mujer tomando un café o descansando en un parque) estos elementos que no podrían analizarse, considero por el derecho al libre tránsito, podrían quedar flagelados por la medida, si es que se implementara, violando entonces el libre desarrollo de la personalidad.

Por último, el derecho a la igualdad y no discriminación, que en el primer arábigo constitucional menciona que queda prohibida la discriminación por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, etc., llamadas también “categorías sospechosas”, que podrían entenderse como las características que históricamente han generado discriminación, y que actualmente se observa todavía la existencia de la misma, en específico por estas categorías, sin hacer una interpretación taxativa y limitativa de las mismas.

En relación con lo anterior, si se implementara el mencionado toque de queda, se estarían limitando los derechos de libre tránsito y libre desarrollo de la personalidad (entre otros) por motivos de GÉNERO, esto tendría como resultado una violación al primero constitucional y demás relativos de instrumentos nacionales e internacionales en referencia con la igualdad y no discriminación. Ya que estaría restringiendo de manera arbitraria la posibilidad de que solamente un género, circule por la vía pública.

Situación que también es mencionada por el ius cogens, como se mencionó con anterioridad, este ha sido definido por la Convención de Viena de la manera siguiente: “Es una norma aceptada y reconocida por la comunidad internacional de Estados en su conjunto como norma que no admite acuerdo en contrario y que solo puede ser modificada por una norma ulterior de derecho internacional general que tenga el mismo carácter”(1969), entendido como que la no discriminación forma parte ya de este elemento de derecho internacional.

Para finalizar podría decir, que la mejor manera de analizar esta medida sería considerando un test de proporcionalidad, que prima facie puedo decir, no lo podría acreditar, y claro que las opiniones son divididas sobre la posibilidad o viabilidad de la acción, sin embargo, creo de manera enfática que un ESTADO DEMOCRÁTICO DE DERECHO se forja reconociendo y ampliado las libertades, para nada restringiéndolas, y esta medida las coarta de fehacientemente.

Y agregado a cualquier otro punto de vista jurídico, estoy en posibilidad de decir que el análisis que se generó fue muy somero, para realizarlo entendible, pues iría en contra del espíritu del presente comentario hacer un análisis más doctrinal de lo mencionado con antelación, en la búsqueda que pueda ser medianamente entendido por la generalidad, y no solo por los que tuvieran estudios en derecho, aunado a que el hincapié se hace presente de investigar más a cerca de los derechos humanos que se ven involucrados en los actos de autoridad, pues si lo que se busca en una “sociedad de los derechos” no queda otra opción que ser críticos, siempre con elementos fácticos y jurídicos de lo que nos rodea, ah, y claro, alentar a la diputada (que forma parte de la comisión de equidad de género) a que culmine sus estudios en derecho, que actualmente realiza, para que exista la posibilidad que proponga acciones jurídicamente viables y factibles.