Por Rafael Arias Hernández

El mal manejo de las finanzas públicas no es novedad nacional, estatal, municipal y de  órganos autónomos.  Por lo pronto, el Ayuntamiento de Xalapa, vuelve a ser noticia, por no cumplir y tener que regresar recursos.

“El gobierno municipal regresó a la federación 15 millones 680 mil pesos que no se pudieron colocar…” (DiariodeXalapa. Vanguardia. 2250119)

Y para intentar justificar lo injustificable, el alcalde xalapeño, ofreció disculpas y declaró que no fue tan grande como en otras ocasiones:

“Devolvimos todos los intereses generados que fueron más de diez millones de pesos, desafortunadamente y devolvimos solo cinco millones de pesos que no pudimos ya colocar, de manera que del total, solo devolvimos el tres por ciento…” (PalabrasClaras.250119)

Ya antes, en abril de 2018 se había anunciado por los mismos, otra noticia similar: ”Por no ejercer obras financiadas con recursos federales, el municipio de Xalapa reintegró a la Tesorería de la Federación recursos federales por más de 72 millones de pesos…” (Alcalorpolítico.130418)

Y si se sigue buscando, con seguridad se encontraran muchas otras deficiencias, errores, abusos, atrocidades y, simplemente,  delitos sin sancionar.

¿Dónde están el costoso Órgano de Simulación Superior (ORFIS), el inútil Comité estatal Zombi Anticorrupción y la ausente Omisión de vigilancia del Congreso del Estado? ¿Cuántos compromisos, complicidades, moches en efectivo o en afectivo se generaron?

Evidentes pérdidas y  daños a la hacienda pública, propician que las preguntas se hagan presentes.

¿Los presuntos responsables, pueden o no pueden? ¿Es obligatorio sostener ineficientes y delincuentes? ¿Por qué no hay denuncias y sanciones? ¿Más encubrimiento e impunidad?

MAL DE MUCHOS, CONSUELO DE…

Xalapa no es el único caso. Al igual que en casi todos los municipios, y hasta en lo estatal y municipal, se ocasionan  y repiten, éste y otros daños… y no pasa nada.

La ineptitud y la corrupción van de la mano, bajo la protección de complicidad e impunidad de socios, aliados militantes y amigos.

El desinterés ciudadano y la poca participación social, sin duda, también  contribuyen a pérdidas y saqueos, limitaciones y sacrificios. Se confirma,  que así, menos habrá presupuesto que alcance; y que aumentan  necesidades sociales, mal o no satisfechas aumentan. ¿Y los responsables y probados culpables? ¿Siguen intocables y reciclables?

¿Quién responde de las pérdidas y del daño patrimonial ocasionado?  ¿Hay  justificación válida al respecto?

¿Por qué, una vez más, tampoco se cumple con la obligación de informar y dar acceso público,  al interés de ciudadano y sociedad?

Debe decirse que disculparse no es suficiente, incluso tampoco dar millones de disculpas. El daño está causado y siguen los mismos. De las sanciones ni hablar. El discurso o mensaje político enmudece.

Ofensivo, y hasta delictivo  repetir el error. Por lo pronto, para muchos son ya: irresponsables, ineptos y corruptos.

Pero esto solo es parte del inmenso y complejo problema. Lamentable e injustificable que, excepciones aparte, hasta la fecha, se han tenido y padecido costosos, malos y peores gobiernos, de todos colores y partidos, en todos sus ámbitos: federal, estatal, municipal y autónomos. ¿Dónde están cientos y miles de millones de pesos saqueados y desaparecidos?

Cierto que MORENA apenas empieza en lo federal y en cinco estados. Y también cierto, que quienes gobiernan (electos tanto en el poder ejecutivo como en el legislativo) están iniciando, ineludiblemente obligados, a emprender y lograr en los resultados, en los hechos un cambio verdadero, que incorpore y atienda a la inmensa mayoría de pobres, excluidos y marginados.

De cualquier forma, en todos aspectos y actividades, hay que evaluar permanentemente el desempeño gubernamental, de todos sin excepción: reconocer y respaldar acierto, y denunciar y erradicar errores, pérdidas y sacrificios sociales. Imprescindible,  transparencia y acceso a la información amplia, confiable  y actualizada.

FANTASMAS, ESTAFAS MAESTRAS, SAQUEOS…Y LO QUE FALTA.

Así, también hay que tener presente que, hasta hoy y en general, cientos y miles de millones de pesos se han desaparecido y desaparecen… y no pasa nada.

Es más la  injustificada deuda pública federal y estatal crecen, limitan y sacrifican presente y futuras generaciones… y no pasa nada.

Una tras otra se suceden “estafas maestras”; asignación de cuantiosos y ventajosos contratos de suministros o prestación de bienes y servicios, de mantenimiento y obra, que pueden ser inexistentes o exagerados pero seguramente pagados…y no pasa nada.

Se repiten  favoritismo y asignación injustificada e indebida,  de exagerados y abusivos sueldos y prestaciones,  o incluso de cuantiosos ingresos, bonificaciones y apoyos  injustificados.

Persiste la redituable costumbre, de imponer  innumerables asignaciones o retenciones de sueldos y gastos, incluso hasta inexistentes nóminas; así como, realizar adquisiciones, restructuraciones y refinanciamientos de deuda pública, en condiciones favorables solo a los bancos e intermediarios financieros y funcionarios públicos involucrados;  y también, continuar con el otorgamiento indebido de ventajosas concesiones y privatizaciones de patrimonio, bienes y servicios públicos, a socios y aliados por demás beneficiados. Y así sigue la interminable lista… y no pasa nada.

No se entiende ni atiende, el hecho de que ineficiencia y delincuencia se han posesionado, de innumerables dependencias e instituciones oficiales, tanto de sus recursos y patrimonio públicos, como de sus atribuciones y funciones.

Hasta hoy, dígase lo que se diga, por encima del discurso y la declaración oficial, predomina la continuidad de la impunidad, que propicia, facilita y estimula corrupción a todos  niveles y  ámbitos de gobierno.

La experiencia reiterada. Los resultados y hechos comprobables, muestran y demuestran, que hasta hoy  se padece opacidad y simulación, manipulación y  saqueo, así como falta de vigilancia y revisión, corrección y sanción  de gobernantes, funcionarios y servidores públicos en general. Predomina y domina  falta de seguimiento y control, fiscalización y evaluación ciudadana.

En particular,  en cuestiones de administración y finanzas públicas, y considerando  su situación y perspectivas, es urgente y obligado, insistir en poner atención, a estos determinantes aspectos del desempeño gubernamental.

Probado está que respecto a todo plan, programa o acción de gobierno, se comete el error,  lo demás son consecuencias. Más cuando se pasa de lo afectivo, a lo efectivo, al dinero y recursos públicos

*AcademicoIIESESUV @RafaelAriasH. Facebook:VeracruzHoydeRafaelAriasH