Una nueva indagatoria del Gobierno de Chihuahua concluyó en que César Duarte Jáquez, ex Gobernador priista de Chihuahua que lleva más de 2 años prófugo y le siguen apareciendo nuevas acusaciones por desvíos millonarios, usó como “caja chica” una cuenta bancaria del estado desde la que se desviaron más de 542 millones de pesos en pagos en efectivo para partidos políticos, legisladores, opositores, familiares, clérigos, periodistas estatales y líderes sociales.

La Secretaría de Hacienda de la entidad (SHCH) fue la primera en percatarse que desde una cuenta a nombre de Caja Moneda Nacional se emitieron cheques que se endosaron en favor de la empresa Servicio Panamericano de Protección, para cambiarlos y entregar el efectivo.

Para encubrir el presunto desvío, el Gobierno de Duarte simuló 10 contratos por 408 millones 505 mil 827 pesos; 6 órdenes de compra por 2 millones 980 mil pesos; y una póliza de 122 millones 863 mil 238 pesos, de acuerdo con la SHCH.

En el papel, los contratos eran para comprar productos básicos como leche, arroz, maíz y frijol, y pagar servicios como capacitación para personal operativo del sistema de transporte Vive Bus y la elaboración de manuales para la prevención de la violencia contra las mujeres, de los cuales no existe comprobación.

Los recursos, según la mecánica detectada, reingresaron a la caja en efectivo, para luego ser entregados a diversas personas y organismos.

La indagatoria se reportan 394 operaciones realizadas entre 2012 y 2015, en las que se incluyen una lista de supuestos beneficiarios y pagos, entre los que destacan un concepto denominado “Operación MFB”, con 235 millones de pesos, así como el Comité Estatal del PRI con 63.5 millones y el Despacho Ejecutivo del Gobierno estatal con 63.18 millones.

Las siglas MFB se vinculan a Manlio Fabio Beltrones, quien ha sido señalado en los desvíos de César Duarte, aunque el ex legisladores sonorense ha negado reiteradamente estar implicado.

Con información de LaPrensaDeMonclova