Ya transcurrieron los primeros 32 días de Cuitláhuac García al frente del Poder Ejecutivo veracruzano, sería ocioso intentar una valoración sobre el resultado de las acciones de gobierno pues en realidad es corto el tiempo y, aparte de nombramientos y anuncios poco hay de rescatable, ni siquiera la pugnaz intención de sacar al fiscal Winckler. Incluso, el que haya decidido nominar como “Palacio del Pueblo” al histórico edificio de Enríquez, sede de los Poderes de Gobierno, resulta ciertamente intrascendente y de consumo puramente sexenal; pero enfrente tiene una realidad muy complicada, desigualdad social, pobreza extrema, infraestructura urbana, rural y carretera en pésimas condiciones, Sector Salud con instalaciones derruidas e insuficiente equipo médico, etc. El panorama es preocupante, ya iremos comprobando si el equipo humano que el gobernador reclutó estará a la altura de esas circunstancias.